La contracara del “progresismo”
Por Luis Hierro López
Pese a que Uruguay vivió 15 años de crecimiento económico sostenido, el Frente Amplio no pudo resolver la precaria situación de los asentamientos, que siguen creciendo en Montevideo y en el interior.
Siguen creciendo los asentamientos, según un informe de la organización “Techo Uruguay” - https://www.elpais.com.uy/informacion/sociedad/uruguay-asentamientos-irregulares-falta-saneamiento.html - tras haber realizado chequeos en todo el país.
De acuerdo con el censo de población y vivienda de 2011, los asentamientos llegaban a 589. Una información del semanario Búsqueda de agosto de 2018 - https://www.busqueda.com.uy/nota/el-gobierno-detecto-un-aumento-en-la-cantidad-de-asentamientos/ls - recogiendo las declaraciones de un diputado oficialista, daba cuenta de que en ese momento la cantidad de asentamientos era de 610. Pero el reciente y pormenorizado análisis de “Techo Uruguay” ratifica que la cantidad de asentamientos a 2019 es de 656, con 60.191 viviendas
No se ha medido en este último relevamiento la cantidad de personas, pero si en el censo de 2011 había 165.271 viviendo en esa condición de precariedad, puede asumirse que ahora son más de 180.000 los compatriotas que no alcanzan una vivienda digna.
El 61% de los asentamientos está ubicado en Montevideo. A su vez, el informe de Techo arroja otros datos preocupantes: el 86% de los referentes consultados aseguró que en su barrio no hay acceso regular al saneamiento, el 41% no tiene electricidad y el 33% carece de agua potable. Los servicios de atención sanitaria y de educación se encuentran relativamente cercanos.
La primera reflexión que nos merece el asunto es la desconfianza que generan las cifras oficiales. El crecimiento de los asentamientos entre 2011 y 2018 se filtró a través de la charla de un diputado frenteamplista en un comité de base. No hubo en ese momento información oficial. Este nuevo incremento se conoce ahora a partir del trabajo de una organización privada. No es la Dirección de Estadísticas y Censos la que ofrece los datos, Dirección que, como se sabe, ha cambiado los criterios técnicos de medición de la pobreza, en una decisión muy polémica. Hasta hace poco tiempo, el Ministerio de Interior venía ocultando las cifras reales de las rapiñas, para intentar cumplir con una promesa electoral. ¿No estará pasando lo mismo con la pobreza y la indigencia?
La segunda reflexión tiene relación con el rotundo fracaso del Frente Amplio en torno a estos temas. Tras quince años de crecimiento económico como nunca vivió el país –crecimiento que provino del impulso internacional– y con presupuestos exuberantes, es francamente injusto y regresivo que no se haya podido resolver la situación de los asentamientos. No sólo no se mejoró, sino que se ha retrocedido. No hubo ninguna acción eficiente de regularización ni políticas de vivienda adecuadas. El famoso plan “Juntos” del expresidente Mujica fue, como su autor, voluntarista y desordenado. Ninguna otra propuesta prosperó o se puso en marcha.
Alcanza con dar una vuelta por algunos barrios de Montevideo para saber cómo vive parte de la población: sin viviendas decorosas, tapada por la basura y la mugre, sin luz ni saneamiento y sin ninguna obra de infraestructura que mejore la condición de vida de los vecinos. Los informativos de televisión suelen mostrar algunas imágenes irreversibles, vinculadas normalmente a la crónica roja.
Para ver otra cara de esa misma y deplorable realidad, alcanza con apreciar lo que ocurre en varias zonas de Montevideo, con cientos o miles de personas durmiendo en las calles, ante la inacción y la ineficacia de las autoridades.
El progresismo y la solidaridad son proclamas habituales de los gobernantes, pero los hechos concretos destruyen esas promesas.
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