Edición Nº 1104 - Viernes 30 de octubre de 2026

La "ciudad gótica" en el Río de la Plata no es necesaria

Por Elena Grauert

Hace unos días nos sorprendió la noticia sobre una inversión millonaria para hacer una isla frente a Punta Gorda con un proyecto de hacer lujosas torres con marinas que conllevaría una inversión de 2000 millones de dólares aproximadamente. De inmediato, en el país del blanco y negro pusieron banderas al proyecto, los que estaban a favor eran en mayoría del gobierno y los que estaban en contra de la oposición. Por suerte aún muchos uruguayos tenemos la capacidad de sepáranos de las visiones maniqueas y pensar.

En primer término, me alegró que existan empresarios privados que apuesten a nuestro país y a nuestra ciudad con millonarias inversiones que se traducen en trabajo directo e indirecto, en ingresos genuinos, en dinamismo y en confianza.

Por otro lado, parece un poco innecesario ganar suelo al mar, con el impacto ambiental que eso tendría en la costa. Con todo el territorio que tiene Montevideo, se podría perfectamente hacer una inversión de la misma magnitud, sin tanto impacto no sólo ambiental, de vistas, de escala y de historia.

En Montevideo, hay lugares hermosos con acceso a la Bahía sin necesidad de ganarle al mar. Está toda la Rambla Sur, está el Cerro o Capurro. Hay lugares hermosos con vistas quizás hasta mejores que piden a gritos inversiones y no sería inverosímil pensar en ellas como forma de valorizar la ciudad.

Sin duda, la centralidad tan mentada y argumentada por la Intendencia, es un argumento importante. Los países más descuidados, con más diferencias de clase, pierden los centros, pierden los lugares donde todos los ciudadanos sin importar su origen se encuentran, muchas veces se trasformaron en lugares peligrosos, abandonados por lo nuevo. Todos amamos los centros europeos o sin ir tan lejos el Centro de Lima o Bogotá, con sus callejuelas, puertas majestuosas, los frontispicios y fachadas de otrora que nos hacen divagar en el espacio y tiempo, sintiéndonos como en una película.

Para que existan esos lugares es necesarios llenarlos de vida y para ello sin duda se debe jugar entre los conceptos de conservación frente a la renovación, además de toda la problemática estética que eso conlleva. Por tanto, quizás la Intendencia antes de decir no deba negociar otro lugar para esa inversión, en que se defienda la ciudad, la centralidad y se dé vida a lugares que ya existen. No tengo duda que deben existir muchos lugares y proyectos que enamoren a los inversores y que coadyuven a hacer de Montevideo una ciudad más bella.

Si pensamos en términos económicos, qué sentido tiene llevar servicios, saneamiento, luz y agua potable al medio del Rio de la Plata, con los problemas que una obra así tendría en un país lleno de territorio donde esos servicios ya existen.

Siempre he criticado la falta de políticas territoriales en Montevideo, ya que se ha permitido la fuga de una gran cantidad de gente a la Costa de Oro sin los servicios públicos. La Intendencia de Montevideo se preocupó más por las patentes que por la contribución y no generó en 35 años ninguna política para incentivar a esas personas el ocupar la ciudad. Eso tiene para al Uruguay un enorme costo económico, de movilidad y de inversión en servicios públicos sobre todo saneamiento y seguridad, que no tienen sentido, si tenemos prácticamente el centro de la ciudad vacía.

Por tanto, si comparto y aplaudo que el proyecto del muelle de Maua para que se reactive, espero que se pongan de acuerdo, es un lugar abandonado, lleno de ratas, que el valor histórico que se le adjudica y lo tiene sin duda, hoy no puede ser valorizado ya que el deterioro es inmenso. Por tanto, buscar inversiones que aprovechen las ramblas y levanten la Ciudad Vieja y el centro, sin duda deberían ser objetivos de preocupación de todos, no de un sector frente a otro. Por eso no vale la pena creer en levantar una "Ciudades Góticas", basta con conocer nuestra ciudad y defenderla con simple lógica.




Las instituciones están por encima de los partidos
Jorge o la lealtad a sus ideas
Julio María Sanguinetti
La Semana
El Partido Colorado celebra su Convención Nacional este sábado
Cuando se estrechan las puertas de entrada y reingreso al trabajo
María Julia Muñoz o la infamia como arma política
Una reforma de fondo, no cosmética
Las armas de los delincuentes y los derechos de los ciudadanos
Mirar más allá de los ómnibus
Solaria: entre la recuperación bursátil y las garantías pendientes
Con el carisma de Lula no alcanza
Luis Hierro López
La vaca atada no es competitividad
Santiago Torres
La insistencia con la extranjerización de la tierra
Tomás Laguna
¿Qué ve Japón en América Latina?
Fitzgerald Cantero Piali
La fragilidad de una infraestructura crítica
Juan Carlos Nogueira
Las elecciones y el laberinto político israelí
Eduardo Zalovich
El tiempo también es un derecho
Angelina Rios
Los siete pecados capitales que no debemos cometer
Dante Steffano
Barranca abajo y el país que se niega a terminar como Don Zoilo
Eduardo Irigoyen García
Catorce por día
Alicia Quagliata Rienzi
El camino nos enseña
Susana Toricez
Venezuela y el regreso de María Corina Machado
Brasil después del terremoto
Serbia demuestra que el poder no es eterno
Runa y la justicia que debe dar explicaciones
Frases Célebres 1104
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.