Edición Nº 1098 - Viernes 18 de setiembre de 2026

Jugando en contra: el paro en el puerto de Montevideo

Por Jorge Ciasullo

Los trabajadores de la Terminal Cuenca del Plata (TCP), propiedad en un 80% de la empresa belga Katoen Natie y 20% de la Administración Nacional de Puertos (ANP), realizaron, la pasada semana, un paro de 72 horas que más temprano que tarde, provocará enormes perjuicios para el país.

Como se ha reiterado, desde todos los ámbitos privados y oficiales, no está en discusión el derecho a manifestarse por parte de los trabajadores, incluyendo obviamente, el llegar a la medida extrema de parar o bloquear actividades. Lo que sí está en tela de juicio es, cuando esa decisión, en primer lugar, no se toma en forma democrática (voto secreto de los afiliados) y se resuelve entre cuatro paredes, por la dirigencia sindical. En segundo lugar, a nuestro juicio, el avasallamiento constitucional del derecho al trabajo y su protección, porque es público que muchos trabajadores prefieren ganar el jornal sin perjuicio de negociar mejoras salariales o condiciones laborales.

Es de meridiana claridad, que está medida, reiteramos extrema, sin haber agotado todas las instancias de negociación, aferrada a pretensiones desde todo punto de vista inaplicables, como lo es que, haya actividad o no, asegurar en lugar de los 13 jornales mensuales 20. La empresa ha ofrecido otras mejoras salariales que no han sido aceptadas, resolviendo el sindicato, aún en plena negociación esa medida.

El puerto de Montevideo fue, durante muchos años, considerado por las empresas navieras internacionales "puerto sucio". Esta calificación se aplica, cuando se estima que un puerto tiene riesgo de conflictos, paros sorpresivos, poca seguridad, falta de infraestructura o maquinaria adecuada (grúas-espacio) que permita una eficiente carga descarga, almacenamiento de contenedores, incluida la carga perecedera, peligrosa, etc.

La llegada de inversiones extranjeras -nadie puede negarlo- trajo consigo la modernización del puerto, agregando, además, ser francamente competitivo, incluido por su calado, con puertos de la región.

El paro se realizó en una semana de enorme movimiento previsto para el puerto, en razón de la sequía que afectó al rio Paraná. En razón de esa situación, algunos cargueros esperaron días para ingresar a puerto, otros directamente se fueron, en algún caso dejando la carga con destino Montevideo en el puerto de Buenos Aires, otros, sencillamente, dieron vuelta.

Además de afectar enormemente el comercio exterior (importaciones-exportaciones) no pudo ingresar a puerto un barco cargado con contenedores vacíos imprescindibles para la operativa, en momento que, en razón de la pandemia, se detuvo la fabricación de los mismos, por eso su valor ha pasado del entorno de U$S 2000 a U$S 20 mil y aun así con dificultades para obtenerlos.

La consecuencia de esta medida será al aumento de fletes y seguros, de toda mercadería a ser importada o exportada desde Uruguay. También, al análisis más estricto de toda inversión en Uruguay, ya que este tipo de recurrentes situaciones, la percepción de riesgo que cualquier inversión conlleva.

Estas consideraciones, que sin duda están en conocimiento de quienes resolvieron el paro, pero lo que es peor, es que tenemos la certeza, que ellas obedecen a una estrategia deliberada, con la mira hecha en debilitar el gobierno. Como prueba de ello, ya se han realizado 3 paros generales, permanentes llamados a sala a ministros, dos interpelaciones en una semana -lo más extensas posibles-, el paro en el puerto, la situación en la planta de UPM, la sintomática acción contraria de los maestros y profesores a cualquier disposición que tomen las autoridades correspondientes, la distracción por meses de movimientos contra la LUC, y lo que vendrá, etc.

Esa estrategia, que desarrolla ciegamente el FA y el Pit-Cnt obedece a tácticas recomendadas por el Foro de San Pablo, no importa que ellos signifiquen "un tiro en el pie" o más gráfico, jugar en contra, toda vez que se piense que así recuperarán el poder, despreciando de hecho la inteligencia de la ciudadanía. Así les irá.




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