Improvisaciones de un candidato
Por Luis Hierro López
La poco exitosa propuesta del ingeniero Martínez para hacer un “Silicon Valley” en la estación de Afe, terminará siendo una anécdota fallida, pero es expresiva de un discurso voluntarista que le hace daño al país.
La iniciativa del intendente de Montevideo tuvo poco eco, por lo menos entre sus colegas frenteamplistas: el Presidente Vázquez desmintió la información de El Observador que daba cuenta de una reunión suya con Martínez en la que se habría analizado el asunto - https://www.presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/comunicado-presidencia-gral-artigas - y la otra precandidata presidencial, ingeniera Cosse, enterró el asunto, recordándole al Intendente que ya existe el Latu y que no es necesario ni conveniente repetir los esfuerzos. Mientras tanto, el ministro de Obras, Víctor Rossi, dijo que él vive “con los pies en la tierra”, sugiriendo que la idea de Martínez es inaplicable. Como se ve, los compañeros frenteamplistas desmintieron y destrataron al Intendente-candidato.
Tras esos tiroteos, Martínez se ausentó de la discusión, con la misma habilidad con la que, tras haber alentado la instalación de una estatua del director técnico Tábarez en la explanada municipal, retiró la propuesta al advertir que era polémica. Esa es una característica del candidato: no ingresa ni sostiene ninguna discusión a fondo y sale más o menos airoso de las controversias, ensayando una sonrisa y proclamando su eslogan preferido, ¡vamo arriba!
Pero ese supuesto optimismo –o irresponsabilidad– tiene patas cortas. Montevideo sigue sin poder resolver los problemas con la basura, tras 29 años de promesas incumplidas. El propio Martínez lleva ya casi cuatro años de administración y la ciudad está más sucia que cuando asumió. Hasta hace poco, el Intendente Martínez se excusaba dando explicaciones sobre las inminentes compras de nuevos camiones. Ahora el pretexto es que el sindicato rompe los camiones a propósito. Siempre la culpa es “del otro”. Las evidencias del desastre –los contenedores repletos y los basurales por todos lados– son descalificantes para un candidato que se hace auto elogios por su “capacidad de gestión”.
En segundo término, la propuesta sobre el Silicon Valley, lanzada ligeramente, desconoce lo que el país ha hecho –y bien– hasta ahora. Hace décadas que el Latu ha ganado prestigio internacional como emporio tecnológico de calidad. No hay que inventar nada, sino potenciar al Latu y otras instalaciones similares, que tendrían un gran desarrollo si el país viviera otro clima de negocios y de innovación, muy distinto por cierto a lo que realmente nos ocurre, con un “costo país” altísimo, tarifas muy pesadas y regulaciones de toda índole.
Además, cabe preguntar porqué Martínez no aprovechó la excepcional condición en que ejerció el Frente Amplio el Gobierno, con mayorías parlamentarias y crecimiento económico, para impulsar una idea de ese tipo. A los candidatos frenteamplistas, todos ellos cortos de memoria, les vino ahora una especie de fiebre realizadora. Escuchar al economista Bergara expresando su preocupación por el déficit fiscal, o a la ingeniera Cosse proponiendo la creación de un gabinete de seguridad pública, provoca por lo menos sorpresa, sino indignación. ¿Qué estuvieron haciendo todos estos años?
Pero, aunque sea un asunto menor, lo del “Silicon Valley” demuestra que los candidatos frenteamplistas carecen de ideas innovadoras y seriamente planteadas. En vez de una fantasía inaplicable, el Intendente podría haber hecho alguna propuesta en serio sobre la reforma educativa o sobre los nuevos bienes que debe producir el país para mejorar su posición exportadora.
Nada de eso existe en las actuales propuestas del Frente Amplio.
La opinión pública debe reaccionar ante tanta liviandad y talenteo. Y, en esa medida, sería oportuno que, ante las nuevas promesas que vendrán, los medios de prensa les pregunten a estos improvisados candidatos, qué hicieron durante estos años en que fueron gobernantes, antes de ofrecernos los castillos de naipes que la temporada electoral promueve.
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