Hugo Romay Salvo
Rmay perteneció a la generación pionera de la televisión uruguaya, la que en los años 50 comenzó con ese medio. A partir de allí, el propio Hugo, el Ing. Scheck y los De Feo y Fontaina, lideraron el desarrollo de la televisión por aire y, más tarde, en el cable. La familia Romay ya estaba en la comunicación, especialmente a través de su radio clásica, CX20, que lideró, hasta hoy, la audiencia por ese medio.
Cada canal de televisión tuvo su estilo y Montecarlo recibió la impronta de Hugo, de gran perspicacia popular y espíritu innovador. Sus informativos directos, callejeros, ventana hacia el mundo real, marcaron un tiempo; muchos le discutieron sus noticias policiales, a lo que Hugo respondía siempre que la televisión era un medio informativo, que estaba para retratar la verdad y no para esconderla. Del mismo modo, “Casino Montecarlo”, el cine en la televisión de los domingos, fue una pionera iniciativa suya que luego arrastró a toda la televisión. Igualmente, la incorporación del periodista argentino René Jolivet, con “Yo y un millón”, que introdujo una modalidad audaz de comunicación, desconocida por entonces en nuestro medio.
Muchas veces se ha hablado, con liviandad, del “oligopolio” de esos tres medios clásicos. Realmente, compitieron siempre, en la programación y en la vida comercial. Naturalmente, en algunos momentos coincidieron, como cuando la aparición de la trasmisión por cable, pero no por ello dejaron de actuar con criterio propio y batallar por los mejores programas internacionales. Hugo Romay fue, en ese sentido, y desde siempre, una voz propia, que con frecuencia disintió y se enfrentó a sus colegas. Pese a su estilo personal bonachón, conducía con firmeza y en más de un caso se mantuvo obstinadamente en posiciones solitarias, respondiendo a sus convicciones personales.
El canal no tuvo una especial dedicación para los programas políticos, pero mantuvo siempre, en la conducción del medio, una línea claramente democrática. A tal punto que ha quedado para su mejor historia la polémica que, en 1980, se organizó en Canal 4 en torno al proyecto constitucional de la dictadura y que culminara con el famoso NO plebiscitario.
Trabajador incansable, siempre estaba en el Canal. A cualquier hora se le encontraba. Y estaba en todo. En lo grande y en lo chico. Peleaba por todo con el mismo entusiasmo y la gente que trabajó con Hugo por años preserva de él, en lo humano, el mejor de los recuerdos. Era un hombre de buenos sentimientos, esa condición hoy bastante desvalorizada en el mundo posmoderno. Por lo mismo, tenía amigos en todos los ambientes y un respeto que hoy se exterioriza al producirse su fallecimiento. A nadie dejó de atender y, si pudo, de ayudar.
Hacemos llegar a su hijo Hugo Lorenzo y a toda su familia, nuestro sentimiento de solidaridad.
J. M. S.
|
|
 |
Un ministerio innecesario y peligroso
|
Un Papa y un Presidente
|
Gonzalo Moratorio, una vida al servicio de los demás
|
La Semana
|
La economía vuelve a encender las alarmas
|
Homenaje a Jorge Sapelli
|
La estabilidad no alcanza
|
El costo de la inacción
|
Conaprole: US$ 400 millones anuales de costos y el peso de la conflictividad laboral
|
El que las hace, las paga Luis Hierro López
|
Una vergüenza para la democracia uruguaya Santiago Torres
|
Nacionalidad completa, sin ciudadanos de segunda Elena Grauert
|
¿Será que llegó la reivindicación del glifosato? Tomás Laguna
|
Garantizar el suministro eléctrico también exige pensar el precio Fitzgerald Cantero Piali
|
La intolerancia disfrazada de virtud Juan Carlos Nogueira
|
Israel debe definir sus fronteras antes que otros lo hagan Eduardo Zalovich
|
La salud que llega antes que la enfermedad Angelina Rios
|
Oscar Larroca, peleador callejero de la cultura Eduardo Irigoyen García
|
Faltan veredas Alicia Quagliata Rienzi
|
La visita de León XIV: historia, presente y futuro del Uruguay laico Alvaro Valverde Urrutia
|
Fui, soy y seré Susana Toricez
|
Paraguay: cayó Peña, pero la ANR conserva el poder
|
La factura de las urnas
|
Corea del Norte y el mayor robo de la historia
|
Lula ganó la Presidencia, pero no el poder
|
Frases Célebres 1105
|
Así si, Así no
|
ENTRE DICHOS
|
|