Edición Nº 1097 - Viernes 11 de setiembre de 2026

Fenapes: ¿y quién defiende a los educandos?

Por Jorge Ciasullo

"La única forma que tenemos para hacernos del poder como comunistas, no es lo que hizo Marx. Nosotros debemos infiltrarnos dentro de la iglesia, infiltrarnos en la educación, lentamente e ir transformando y ridiculizando las tradiciones que se han sostenido históricamente a fin de ir destruyéndolas y formando la sociedad que nosotros queremos". (Antonio Gramsci)

Nos resulta entre asombroso e indignante las afirmaciones de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) recogidas bajo títulos en el diario El País del pasado 18 de los corrientes: "Fenapes acusa de ilegal a investigadora y se queja de su imposibilidad de defenderse". "Sindicalistas y exconsejeros denuncian falta de garantías y piden a la cámara archivar actuaciones por suponer una enorme pérdida de tiempo".

En primer lugar, convendría a la dirigencia de Fenapes, si no la conocen, dar una lectura a la Constitución de la República, en especial, en este caso, lo referido a las Comisiones Investigadoras: artículos 66, 120 y 121. Lo grave es que de las investigaciones han surgido hechos con apariencia delictiva entre ellos: "...fraude, estafa, falsificación, abuso de funciones encubrimiento". Ante esas acusaciones, sostiene el sindicato, la "imposibilidad de defenderse". Conviene recordar que el señor José Olivera, presidente de Fenapes, fue citado y concurrió a la Comisión, pero luego de responder -exclusivamente- las preguntas de legisladores del Frente Amplio, con total falta de respeto se retiró, negándose a contestar preguntas de los legisladores oficialistas. En los hechos, el señor Olivera, renunció a su derecho que ahora reclama, "Ninguna investigación parlamentaria o administrativa sobre irregularidades, omisiones o delitos, se considerara concluida mientras el funcionario inculpado no pueda presentar sus descargos y articular su defensa" (Constitución, artículo 66).

Es lógico que se retirara, cuando no se puede defender lo indefendible. Como ser las licencias sindicales irregulares, por cientos de horas de compañeros sindicalistas, invocando un acuerdo inexistente y que, a pesar de las advertencias de la división jurídica de Fenapes, los dirigentes, que ahora se agravian, con total impunidad las aprobaron, por eso en su momento incurrieron, "en apariencia" en los delitos del que se los acusa.

Esas situaciones -de licencias irregulares- sin duda han contribuido a la situación actual de la enseñanza. Vayamos a los hechos, ¿cuál ha sido el resultado de la administración del FA en 15 años de gobierno? Un niño de 3 años, es el mismo que, transitando todo el ciclo educativo debería egresar de 6º de Liceo o 3º de la UTU, sin embargo, cada 100 alumnos que ingresa a 1º de escuela entre 58 y 52 egresan de 19 años; 12 de cada 100 alumnos terminan 4º años de liceo; 42% de alumnos de 19 años abandonan el ciclo educativo; 22% asiste con atraso curricular (repetición) entre los alumnos de 16 años, sólo el 51% está en el nivel educativo que corresponde a su edad. En el año 2005 egresaban 1400 profesores y maestros por año, en el año 2021 egresaron 600 (presidente del Codicen, Robert Silva, Radio Carve, 18.05.2022).

La Ley de Urgente Consideración, ha incluido, felizmente, cambios sustanciales en el área educativa, entre ellos, la elección de los dirigentes sindicales por voto secreto, la formación profesional de los docentes, con el foco en los estudiantes y un plan educativo nacional.

En todo caso los sindicatos no son los órganos de decisión, por otra parte, su representación es relativa, en efecto, de 22 mil profesores sólo 7400 están afiliados. Pero lo más grave es cuando este sindicato (el de la educación) debería dejar de lado cuestiones ideológicas y partidarias que impiden dificultan y atrasan los cambios necesarios (volvemos a Gramsci). Debe tenerse en cuenta que la gran mayoría de los profesores en su vocación, su ética y por ello su trabajo diario, cumplen con su compromiso, a ellos también se opone el sindicato.

José Pedro Varela sostuvo: "el techo máximo de la calidad en la educación, son sus docentes". Ese debe ser y objetivo y la meta.




Terminal TCP y el diálogo como coartada
La doble lectura de las PISA
Julio María Sanguinetti
Una semana colorada que vale la pena recorrer
Una denuncia que exige respuestas inmediatas
Casupá: CAF confirma el alto riesgo que el gobierno minimizó
¿De qué se va a hablar el “Día de la Mujer Palestina”?
La JUTEP sigue perdiendo crédito
La universidad ignota: del absurdo a la irregularidad
El Partido Socialista contra la modernización, una vez más
Por un camarero...
El palo en la rueda
Luis Hierro López
El Abuso o el túnel que horadó la democracia
Santiago Torres
Veinte años de trazabilidad individual obligatoria: entre el relato oficial y la historia completa
Tomás Laguna
Convertir la geografía en seguridad energética
Fitzgerald Cantero Piali
La prisión domiciliaria que la política no quiso resolver
Juan Carlos Nogueira
Estables, ¿pero conformes?
Angelina Rios
Mucha militancia y poco curso: el curso de la Udelar sobre Palestina e Israel (Parte II)
Jonás Bergstein
El Coyote le hace juicio al capitalismo de mierda
Eduardo Irigoyen García
Veinticinco años de una herida que no cierra
Marcela Pérez Pascual
Actuar no es proteger
Alicia Quagliata Rienzi
Apenas una voz
Susana Toricez
AfD: el triunfo que la etiqueta no explica
Brasil: el Supremo se desordena y la elección se cierra
El oportuno sarampión malvinense de Milei
La ministra que permaneció sentada
Meloni: la estabilidad como victoria y como coartada
Alejandro Betancourt, el personaje que ensombrece todavía más el pacto petrolero
Frases Célebres 1097
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.