Edición Nº 1088 - Viernes 10 de julio de 2026

“Feminicidio” y pensamiento hegemónico

Por Elena Grauert

Presentamos un punto de vista heterodoxo —y valiente— en un tema por demás sensible.

Tenemos graves problemas como sociedad y como sistema político. Votan todos, por miedo a quedar mal.

Si se pretende cambiar el Código Penal, convirtiendo el “feminicidio” en una agravante del homicidio, se trata de un error. Debería presentarse no como un delito exclusivo y excluyente, de un solo género porque la violencia debería tratarse en forma integral. La violencia y la desigualdad no se solucionan con inflación penal, promoviendo el odio de un género al otro. Si seguimos el camino de la tipificación de delitos por categoría y no por intención, llegamos a resultados injustos.

La cultura del odio, la cultura de la discriminación, la cultura de no ver mas allá del prejuicio se persigue con otro tipo de normas. Hay que ser contundente y defender la igualdad, y no la desigualdad disfrazada de “equidad” y “políticas de género”, que son discriminadoras y peligrosas.

Lo que más me preocupa es la dictadura del pensamiento único, que nadie se exprese en contra, que se crea que los votos son cautivos de un pensamiento hegemónico y nadie se anime a decir “¡Alto!”.

Hay miles de injusticias intrafamiliares. La violencia, no es patrimonio de un género, ni sexo. La utilización de los hijos para presionar al otro, o negar visitas, son los actos de violencia (porque es violencia) más comunes y menos castigados, sin embargo lleva a la enajenación de las personas. Y en proporción, quizás sea mucho mayor la violencia moral que genera la utilización de los hijos. Pero ese derecho humano no existe, no entra en el discurso de la “igualdad”, no forma parte del discurso hegemónico.

Lo cierto es que si esas cosas, que hacen a la convivencia, a lo cotidiano, no se solucionan, la violencia se perpetúa. Solo basta ir a los juzgados de familia y verlo.

Pero eso es la realidad, no los pajaritos de colores y vendedores de sueños que creen que un tema tan profundo se resuelve con una ley de ilusiones, no de soluciones.

No hay peor dolor que aquel que se genera y propicia desde el Estado por la desigualdad y la injusticia en el tratamiento de situaciones análogas. Eso es lo que están sintiendo muchas mujeres y muchos hombres, que esperan largamente a que los juicios se resuelvan y, mientras tanto, continúan sin ver a sus hijos, sin percibir una pensión alimenticia o sin poder desenmascarar miles de falsas denuncias.

Si no se fortalece el sistema judicial, nada se soluciona.



El puerto secuestrado
Días particulares, reflexiones varias
Julio María Sanguinetti
Hugo Batalla, el valor de las convicciones
Una vida al servicio de la República
Jubilación anticipada: un parche que no corrige el problema y puede agravarlo
La Coalición Republicana también se cuida en las formas
IMESI a los autos eléctricos: recaudar hoy, retroceder mañana
La Coalición fija un límite: no acompaña la Rendición de Cuentas
Casupá: cuando la defensa del Estado de Derecho queda en manos de la oposición
La inversión no espera
El Uruguay del PIT-CNT
Luis Hierro López
Día Internacional de la Conservación del Suelo
Tomás Laguna
La próxima crisis mundial no será financiera
Fitzgerald Cantero Piali
De la risa a la preocupación: el desgaste de una figura presidencial
Juan Carlos Nogueira
El verdadero significado de representar a Uruguay
Angelina Rios
En defensa de la ONU: el humanismo frente a la ley del más fuerte
Eduardo Irigoyen
Hugo Batalla: el abuelo bueno de la república
Marcela Pérez Pascual
Lo que encontramos al salir
Alicia Quagliata
Lo que los autos eléctricos nos enseñaron sobre los impuestos
Darío Peña
Donde la siesta se respeta
Susana Toricez
Colombia y una transición estropeada
La vieja receta del fracaso: el PIT-CNT insiste en jugar con el dinero ajeno
La herencia de Bolsonaro en disputa
Hungría recupera sus medios públicos
Apuesta por el “punitivismo”, incluyendo la pena de muerte
Cartas de Lectores
Frases Célebres 1088
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.