Edición Nº 1098 - Viernes 18 de setiembre de 2026

En búsqueda de un minuto de fama

En lugar de repetir una atrocidad -que ni siquiera se le ocurrió a él- para ganar un minuto de fama, el Dr. Ing. Ramón Méndez debería esperar a que lo cite la Justicia para explicar porque, como Director Nacional de Energía mujiquista, le prometió a los uruguayos una planta regasificadora -inexistente- en la que se perdieron 250 millones de dólares (¡diez mil millones de pesos!).

El Dr. Ing. Ramón Méndez es de los dirigentes políticos que jamás trascenderá por su obra. Sus últimas labores públicas consistieron en asesorar al Ing. Daniel Martínez, como Director de Planificación de la Intendencia de Montevideo, primero, y como consejero político, después, y coordinar las comisiones programáticas del Frente Amplio el año de su derrota electoral.

Previamente, durante la administración Mujica, ocupó el cargo de Director Nacional de Energía, en el que se destacó por sus fracasos. No sólo fue el "padre" de la inexistente Gas Sayago en la que nuestro país lleva perdidos 250 millones de dólares, sino que participó del diseño de los contratos de energía eólica por los que UTE pagó 142 millones de dólares en sobrecostos en el último quinquenio.

Durante el peor momento de la pandemia, reapareció para acusar al Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) de "hacerle los deberes" al gobierno de coalición. En sus declaraciones, buscaba sembrar pánico, con miles de muertos y enfermos, CTI colapsados. Obviamente, era de los que pedía "bajar la llave" y replicar el modelo argentino, que ha sido tan catastrófico.

Con semejante prontuario, uno hubiese pensado que Méndez intentaría pasar desapercibido. Pues no. En la penúltima edición de Búsqueda, Méndez fue entrevistado y no sólo tuvo el descaro de criticar el "rumbo de la política energética", sino que volvió a insistir con las "muertes evitables". Luego de victimizarse porque los coordinadores del GACH no le aceptaron sus disculpas luego de llamarlos "mandaderos", dijo que la política del gobierno llevó a que fallecieran 4.000 personas "que no tendrían que haberse muerto".

En fin, lo del título...




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