Edición Nº 1077 - Viernes 17 de abril de 2026

El último golpe tupamaro: el MLN y los etarras en el Filtro

Por LA LIBRERIA

Ed. Aguilar. Primera edición, agosto de 2021. Por Antonio Mercader.

Antonio Luis Mercader Urvoy (Madrid, agosto de 1944 - Montevideo, enero de 2019) fue un abogado, periodista, docente y político uruguayo de origen español, perteneciente al Partido Nacional.

Se desempeñó como Ministro de Educación y Cultura en dos oportunidades. Primero, entre los años 1992 y 1995, durante el gobierno del Dr. Lacalle Herrera, y luego entre los años 2000 y 2002, durante el gobierno del Dr. Jorge Batlle. Entre los años 1996 y 2000, durante el gobierno del Dr. Julio María Sanguinetti, fue embajador de Uruguay ante la OEA.

En El último golpe tupamaro..., un libro que se publica póstumamente, Mercader realiza un minucioso análisis sobre la asonada antidemocrática organizada por varios sectores del Frente Amplio, particularmente los tupamaros, con el objetivo de impedir que se extraditara a tres terroristas de la ETA, una organización con más de 800 asesinatos en su haber.

Mercader documenta la presencia del expresidente Mujica y su exministro Bonomi en el lugar de los acontecimientos, pero también del entonces presidente del Frente Amplio Liber Seregni y el candidato presidencial Tabaré Vázquez que "habían ido a saludar a disgusto, cumpliendo una ajustada resolución de la Mesa Política". Según la crónica de Mercader, el propio Seregni, que jamás ocultó sus diferencias con los tupamaros, aseguró haber visto en la zona "civiles armados".

Mujica, que en 1994 era candidato a diputado, "fue visto en la zona mientras hablaba por un walkie talkie". En un libro biográfico de Zabalza, que recoge Mercader, se asegura que "en solidaridad con los vascos, tenían un vehículo cargado con grampas miguelito y cócteles molotov y que la dirección se había reunido en el interior de una camioneta combi para decidir qué hacer en la compleja situación".

Los vínculos entre ETA y el MLN, explica Mercader, arrancan en 1964 en Cuba, y pasan "por una colaboración económica desde Euskal Herria para financiar CX 44, arrendada al grupo Scheck, blanqueo de dinero y el asalto a una sucursal del Sindicato de Canillitas en la que apareció la cédula del tupamaro Ricardo Perdomo, en cuya casa vivía la vasca Lourdes Garayalde".

Además de la relación entre los tupamaros y los etarras, Mercader explica cómo ambas organizaciones sumaron esfuerzos para "atentar contra un fallo judicial y un gobierno democrático".

Con evidencia, Mercader deja al descubierto el "doble juego" tupamaro: "por una parte, eran un grupo político que postulaba a legisladores para integrar el Parlamento democrático, y por otra, seguían cometiendo delitos".

A partir del fracaso del Filtro, al que el autor llama "el último golpe tupamaro", estos optaron por abandonar la vía criminal que habían iniciado en 1963.




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