Por LA LIBRERIA
Lecturas recomendadas, Planeta-Emecé, marzo 2022, 315 páginas, por Heather Morris.
Heather Morris se licenció en Ciencias Políticas, trabajó en el departamento de trabajo social de un hospital, compitió como atleta veterana en lanzamiento de peso, disco, jabalina y martillo y escribió guiones antes de dedicarse a escribir la historia de su amigo Lale Sokolov. Esta historia se convirtió en un éxito de ventas.
La autora, durante cuatro años, entrevistó al anciano Lale Sokolov, protagonista de esta historia el que, por su condición de judío, fue arrestado y destinado al campo de concentración en Auschwitz.
En ese lugar, fue destinado a tatuar el número de "identificación" de cada prisionero. Esa tarea le permitió desarrollar una limitada relación con los guardias del lugar y que, de algún modo, le valió conservar la vida, porque, le permitió -finalizada su tarea diaria de registrar a seres humanos, que llegaban por miles en vagones atestados- trasladarse libremente por el campo, cada día después de cumplir su tarea.
En el momento de tatuarla, una joven (Gita) le llamó la atención, naciendo en ese momento una mutua amistad. Además, en sus "paseos" Lale se relaciona con dos obreros que vienen todos los días de una pequeña ciudad cercana (padre e hijo) destinados a ampliar las barracas, intercambiando primero frases y luego, iniciando un trueque con ellos.
En ese intercambio de joyas y dinero por comida, le permitió a muchos de ellos sobrevivir. Estos valores eran encontrados y escondidos por las prisioneras, al revisar la ropa amontonada por los recién llegados prisioneros o por aquéllos destinados a las cámaras de gas, que -religiosamente- le entregaban a Lale y que permitió la sobrevivencia de cientos de judíos.
De algún modo, logra afianzar su relación con Gita, jurándole que, de salir vivo de ese lugar, se casaría con ella.
Los horribles hechos que se relatan, son absolutamente ciertos. Nos trasladan al horror y nos hace reflexionar respecto a cómo se llegó a esa situación.
Su lectura estremece, pero a la vez despierta admiración por Lale y Gita, que todo arriesgan.
Dentro de la tragedia que se relata, es un llamado a la esperanza de que nunca más ocurra.