El problema es de concepto
Por Julio María Sanguinetti
Nada menos que el Director de Evaluación y Estadística de la ANEP, Lic. Andrés Peri, días pasados brindó una entrevista al diario “El Observador” que es un modelo de la mentalidad arcaica a la que aludimos en la nota publicada en “El País” el domingo pasado y que CORREO reproduce en esta edición.
El citado evaluador dice que “es imposible saber a ciencia cierta lo que tiene que saber un estudiante”. No obstante ello, hace investigaciones, pero “no importa equivocarse”. O sea que es algo al voleo y cuesta aceptarlo, porque si no se puede saber exactamente, sí se puede advertir quién no está asimilando lo que el programa va enseñando.
Luego acepta que no hay que bajar el nivel de exigencia en la medición de los resultados, pero culmina diciendo que de ningún modo la repetición es la solución. O sea que el alumno debe seguir adelante, aunque sea insuficiente su formación. Si no sabe multiplicar y dividir, ¿cómo le vamos a enseñar la regla de 3 después? Si no tiene comprensión lectora suficiente, ¿cómo le vamos a hacer leer “Cien años de soledad” o los cuentos de Quiroga?
Según Peri, se modifica la política sobre las repeticiones porque “hubo una reconceptualización. Hubo programas de intervención oportuna y ampliación de trayectorias educativas”. No es fácil de entender lo que quiere decir, pero en todo caso parecería que se trata de brindarle “apoyo permanente” al alumno, lo que obviamente es necesario, pero habría que hacerlo desde el primer momento, justamente para evitar la repetición.
El tema, como siempre, es el peligroso permisivismo instalado en la mentalidad de nuestro sistema. Si los alumnos se equivocan, da lo mismo. Si no logran un rendimiento satisfactorio, también da lo mismo y el niño o el joven siguen adelante, con el fracaso como horizonte porque si no aprendieron lo primero, difícilmente entiendan lo segundo. Si no pudieron subir el primer escalón, ¿cómo hacen para llegar al segundo?
Realmente asombra que alguien con tamaña responsabilidad pueda sostener conceptos de esta naturaleza.
|
|
 |
Un ministerio innecesario y peligroso
|
Un Papa y un Presidente
|
Gonzalo Moratorio, una vida al servicio de los demás
|
La Semana
|
La economía vuelve a encender las alarmas
|
Homenaje a Jorge Sapelli
|
La estabilidad no alcanza
|
El costo de la inacción
|
Conaprole: US$ 400 millones anuales de costos y el peso de la conflictividad laboral
|
El que las hace, las paga Luis Hierro López
|
Una vergüenza para la democracia uruguaya Santiago Torres
|
Nacionalidad completa, sin ciudadanos de segunda Elena Grauert
|
¿Será que llegó la reivindicación del glifosato? Tomás Laguna
|
Garantizar el suministro eléctrico también exige pensar el precio Fitzgerald Cantero Piali
|
La intolerancia disfrazada de virtud Juan Carlos Nogueira
|
Israel debe definir sus fronteras antes que otros lo hagan Eduardo Zalovich
|
La salud que llega antes que la enfermedad Angelina Rios
|
Oscar Larroca, peleador callejero de la cultura Eduardo Irigoyen García
|
Faltan veredas Alicia Quagliata Rienzi
|
La visita de León XIV: historia, presente y futuro del Uruguay laico Alvaro Valverde Urrutia
|
Fui, soy y seré Susana Toricez
|
Paraguay: cayó Peña, pero la ANR conserva el poder
|
La factura de las urnas
|
Corea del Norte y el mayor robo de la historia
|
Lula ganó la Presidencia, pero no el poder
|
Frases Célebres 1105
|
Así si, Así no
|
ENTRE DICHOS
|
|