Edición Nº 1097 - Viernes 11 de setiembre de 2026

El paso de Astori por la política nacional

Por Fitzgerald Cantero Piali

Luego de agotar su licencia por enfermedad e imposibilitado de volver, Danilo Astori renunció a su banca en el senado. En lo que va de este período, marzo de 2020 a la fecha, concurrió solamente a tres sesiones, según recoge la prensa, a pesar de seguir cobrando todos los beneficios que tiene un senador. El hecho de su renuncia, concitó el reconocimiento de muchos, incluso de dirigentes de mi partido. Algunos hasta lo van a "extrañar". No es mi caso. Recordemos algunas cosas que nos dejó este personaje. No pretendo que nos remontemos a cuando era radical y proponía, por ejemplo, eliminar las zonas francas. No. Vengamos más acá. Repasemos Algunos hechos de éste siglo que lo tuvieron como protagonista.

En la Ley de asociación de Ancap, fue co-redactor de la misma, acompañado por sus colegas Enrique Rubio y Alberto Couriel, fundamentó a favor, pero votó en contra. Fue sumiso con Tabaré Vázquez, que lo amenazó con expulsarlo del partido. A pesar que la ley era buena para el país, votó en contra, poniendo los intereses partidarios y propios, por sobre los de todos los uruguayos.

Una vez en el gobierno, como jefe de la política económica y luego de su bautismo en el imperio que tanto defenestraron, impulsó una reforma impositiva que gravó el trabajo. Generalmente los sistemas impositivos eligen entre gravar el consumo o gravar la renta. Aquí se optó, de la mano de Astori, por los dos sistemas a la vez. Las deducciones a la renta son mínimas, por eso es un impuesto al trabajo. Desandar el camino del IRPF y del IASS, no será tarea rápida ni sencilla.

El déficit fiscal que dejó su "brillante" gestión, que fue de ajuste en ajuste, creció de período en período hasta 2020, a pesar de contar con un contexto externo favorable y sin precedentes para nuestra economía.

Rey eufemístico, dejó frases memorables como la "consolidación fiscal", bonito nombre para llamar a un nuevo ajuste de los que nos tuvo acostumbrados.

O premisas diluidas por los hechos, como cuando afirmó "lo que nace bien, termina bien", refiriéndose a la garantía que estaba dando el Estado con su firma y la del ministro de Transporte, Víctor Rossi (hábilmente Vázquez le sacó la lapicera a la garantía), para que Matías Campiani -a la postre procesado por estafa- se hiciera cargo de PLUNA. Terminó muy mal la historia para los uruguayos, pero poco le importó al hoy senador renunciado. "PLUNA no vuela más" dijo otro ministro de Economía del Frente Amplio (FA), Fernando Lorenzo, también procesado.

En el segundo período del FA en el gobierno, Astori fue vice de José Mujica, pero se encargaron de que quedara claro que seguiría siendo el jefe del equipo económico. En la campaña hacia el balotaje, en noviembre de 2009, la dupla frenteamplista recorrió los medios de comunicación para aclarar que no le "iban a enmendar la plana al pueblo" luego de haber perdido, por segunda vez, un recurso ciudadano contra la Ley de Caducidad.

Luego, en la nueva administración hicieron un primer intento para "interpretar" la ley y el entonces diputado Víctor Semproni se los impidió, pero a la segunda chance lo lograron. Los legisladores de Asamblea Uruguay y el propio Astori, levantaron la mano, olvidándose de su reciente promesa.

A pesar de haber dos equipos económicos, el del presidente Mujica y el de Astori, éste se mostraba como el líder del oficial. Fue así que avaló entonces una serie de situaciones que fracasaron y nos costaron millones. Otro de sus ministros, el de Transporte, Enrique Pintado, estuvo involucrado en un remate extraño, que se quedó en manos de una supuesta empresa aeronáutica española, Cosmos, que había recibido un aval del Banco República, que le significó un procesamiento a otro de los hombres astoristas, el entonces presidente de ese banco, Fernando Calloia.

Tiempo antes, ya Astori había puesto "las manos en el fuego" por otro de sus hombres, también procesado por su actuación pública al frente de los casinos municipales, Juan Carlos Bengoa.

Siendo Astori jefe económico del país durante 15 años, el FA, de la mano de Daniel Martínez primero y de Raúl Sendic después, fundió la empresa petrolera, monopólica, estatal. ¡Chocaron el gusano loco! Posteriormente, y luego de varios enfrentamientos entre éste último y Astori, Sendic lo desafío a hablar de ética. Es como que Frankestein te desafíe a ver quién es más feo. Lo cierto es que Astori nunca recogió el guante.

Como tampoco nunca dijo nada cuando el presidente Mujica andaba prendiendo "velitas al socialismo", todos negocios deficitarios que se pagaron con los impuestos de los contribuyentes. ¡Dale que va!

Para terminar -tal vez por el momento- un último ejemplo. Cuando la entonces presidente de Antel, Carolina Cosse, por fuera de su rol constitucional y legal, decidió, contra todas las advertencias y recursos administrativos, construir el Antel Arena, Astori y sus legisladores la respaldaron en el Parlamento. Hoy ha tenido que ir a declarar a la justicia penal en calidad de indagada. Después, viendo que se trataba de un despilfarro, como se señalaba desde la oposición, Astori criticó el gasto, pero cuando pudo frenar a tiempo el despropósito no lo hizo.

La renuncia de Astori a su cargo público es una buena noticia, yo no lo voy a extrañar y me temo que somos muchos.




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