Edición Nº 1088 - Viernes 10 de julio de 2026

El fracaso de una Revolución

Por Julio Aguiar Carrasco

La revolución rusa fue una gran mentira, pero los comunistas uruguayos todavía la defienden

El comunicado que publicó el PCU sobre los cien años de la Revolución bolchevique, es inefable. Con una enorme habilidad, sobrevuelan hechos que marcaron a fuego a la URSS, donde comenzó el resquebrajamiento del sistema, para dedicarse luego a lo de siempre: los “pecados” del imperialismo.

¡No tan rápido “camaradas”! El lema Pan, Paz y Tierra fue eso solamente, una utopía igualitaria que nunca se alcanzó.

No nos olvidemos de Hungría (sublevación el 24 de octubre de 1956. Invasión de tanques soviéticos provocando 30.000 muertos y 200 mil emigrantes); Checoeslovaquia y Afganistán; el Muro de Berlín y Chernobyl, un desastre nuclear producto del mal diseño, mala tecnología, falta de controles y la cultura del secreto.

La URSS padeció de un atraso tecnológico crónico, a pesar de que la propaganda decía otra cosa, tanto en lo civil como en lo militar. Si bien es de reconocer el Sputnik, Gagarin y la primera mujer en el espacio (en manos militares), bastó que Kennedy lanzara el desafío de llegar a la Luna para que el proyecto soviético sucumbiese.

Una vez más la cultura del secreto ocultó a los dos astronautas que fallecieron antes que Gagarin. Y otros fracasos de su proyecto espacial, con costos humanos, dejados de lado con tal de generar una imagen de “perfección” del régimen socialista.

25 años antes de Alexander Solzhenitsin, el escritor polaco Gustaw Herling-Grudzinski, en su libro, prologado por Bertrand Russell, “Un mundo aparte”, relata su estadía en el campo de concentración Arjángvelsk, un verdadero vía crucis. ¡Era uno de los tantos Gulags, o sea, campos de concentración! ¡Nada que envidiarle a los nazis!

La obra fue ignorada por la izquierda europea, al igual que muchos latinoamericanos, así como lo fue el libro de Solzhenitsin, actos de cobardía intelectual.

La URSS, un enorme Imperio, con miles de bombas atómicas, cayó sin tirar un tiro. Durante 70 años el PC y los militares fueron la gran y única religión en la URSS: no los obreros ni los campesinos.

¡No hubo ni igualdad, ni paz ni pan. Menos tierra!

Stalin marcó a fuego la revolución. La falta de libertades, garantías y violaciones de los DDHH, fue un común denominador permanente del totalitarismo soviético.

Los planes quinquenales de Stalin fueron un fracaso, que costó muchas vidas. ¡Faltó la innovación tecnológica y la competencia!

La denuncia de Kruschev en 1956, desenmascarando a Stalin en plena URSS, mejoró las cosas pero no eliminó el terror y las persecusiones.

Es difícil cuantificar las muertes, fusilamientos, prisioneros en los Gulags, desaparecidos, violaciones, etc. Hay quien habla de 12 millones y quien llega hasta los 70.

Estas masacres fueron decisiones políticas y están dentro de la ideología que impulsa el régimen.

Pero veamos algunos ejemplos puntuales: masacre del bosque de Katín, 21.857 prisioneros de guerra y líderes intelectuales polacos fusilados. Stalin dijo que era obra de los nazis: la desclasificación de los documentos de la KGB luego de caer el Muro, demuestran que fue una orden directa suya, para degollar toda la plana mayor polaca.

Hambruna o el Homodomor: en Ucrania, forzado por las tropas soviéticas para someterlos, murieron entre 3 y 3.5 millones de persones de hambre (el Uruguay entero).

Los años del Gran Terror (1937-1938) en la URSS: se enviaron entre 750 mil a un millón de personas a los Gulags. Tanto Stalin como la violencia del propio régimen les condujo a una paranoia total. Todos sospechaban de todos y cuando alguien cometía un error, otros aprovechaban para tildarlo de traidor y enviarlo a los Gulags.

Esta purga incluyó a altos mandos militares y a científicos. Es algo que le recriminaron a Stalin, pues la modernización del aparato miliar se retrasó por dichos asesinatos, lo que facilitó la invasión nazi.

El PCU uruguayo constituye el 6.3% de los votos del FA en la última elección (unos 70 mil votos). ¿Porque entonces tienen tanto peso dentro del FA? ¿Será por el PIT-CNT? Los defensores de un régimen solo comparable al nazismo, que se beneficia de libertades que no dan en países de su dominio (dígase Corea del Norte), que no tienen autoridad moral para decirse defensores de los DDHH, ¿cómo se puede compartir una coalición con ellos? ¿Por qué “administran” el MIDES, ASSE y antes hasta la propia IMM?

¡Los compromisos de la izquierda uruguaya son incomprensibles, denotan temor y no son nada constructivos!



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