El déficit fiscal y las mentiras de Mujica continúan en aumento
Los datos difundidos por el Ministerio de Economía y Finanzas el pasado viernes 30, confirman las previsiones realizadas por diversos analistas. La situación fiscal del Estado uruguayo, que no es más que la diferencia entre los ingresos y los gastos, es deficitaria. En otras palabras, el gobierno ha gastado más de lo que le permiten sus ingresos.
Según las cifras oficiales, el déficit fiscal del sector público consolidado continúa en aumento. De un 4.8% del Producto Interno Bruto (PIB) anunciado para el mes pasado, pasó a un 4.9%. Se trata del déficit más alto registrado este último año y de un nuevo máximo en los últimos 30 años.
Pese a estas cifras, el expresidente Mujica aseguró en un acto político realizado el mismo día en el que se conocieron los datos económicos que “hay que hacer andar la economía”, pero que “el pueblo tiene que recordar lo que era el país antes de la llegada del Frente Amplio al gobierno”.
“No me vengan hablar del viento de cola, que yo más bien le voy a hablar de la cola al viento, porque dejaron un país pelado”, afirmó Mujica a Radio Universal. El descaro de Mujica no sorprende; el expresidente es un hábil declarante que ha basado su carrera política en la mentira, por lo que es necesario realizar unas breves puntualizaciones.
Mientras que los gobiernos del Frente Amplio se habían puesto como meta llegar a un déficit de 2.5%, según señalan diversos analistas independientes, el próximo gobierno, independientemente de quién triunfe, tomará las riendas de un país con un 5% de déficit fiscal.
Si bien es cierto que el deterioro de las cuentas públicas se ha intensificado durante el último período de gobierno, fue precisamente la gestión de José Mujica la que terminó con la correcta trayectoria del gasto público registrada luego de la crisis económica del año 2002.
Tal es el caso, que en el libro Tabaré Vázquez, compañero del poder del periodista Sergio Israel, el propio Presidente Vázquez comentó a allegados que Mujica le entregó el gobierno “en peores condiciones que Jorge Batlle en el 2005”. Según recogió la prensa durante el año de publicación del libro (2018), Vázquez hace referencia al caos en el que Mujica entregó el gobierno en términos financieros, de transparencia en los procesos licitatorios y en cantidad de funcionarios públicos.
Las cifras oficiales, es decir, las elaboradas por los propios asesores del gobierno, dan fe de ello. Durante los cinco años de su gobierno, el déficit fiscal pasó de 1.7% a 3.5% del PIB, según los datos del Ministerio de Economía y Finanzas divulgados en enero del año 2015.
Al cierre del año 2002, el de la mayor crisis económica en la historia del país, el déficit fiscal se ubicó en 3.6%, apenas una décima más que el que dejó Mujica habiendo disfrutado de una bonanza económica también histórica. No obstante, tras la crisis, el Partido Colorado le entregó el gobierno al Frente Amplio con un déficit de apenas 1.8%, casi dos puntos porcentuales menos que Mujica y más de tres puntos porcentuales menos que el que existe actualmente.
Mujica miente y lo sabe. Durante y luego de su gobierno, el déficit se ha vuelto insostenible para el Estado uruguayo. Astori, que así como participó en la gestión económica que permitió en el primer gobierno de Vázquez mantener estables las cuentas públicas, fue cómplice del gasto incontrolable de Mujica, hoy, en retirada, se dedica a agitar los fantasmas de la crisis del 2002.
La conclusión sobre la gestión económica en términos comparados es una sola: en las dos coyunturas más complejas de las últimas décadas –la salida de la dictadura y la crisis del 2002– el Partido Colorado supo estar a la altura, mientras el Frente Amplio, en un contexto económico por demás favorable, entregará el próximo gobierno en una situación sumamente compleja.
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