El batllismo: del obrerismo a la distancia con el movimiento sindical.

Por Miguel Lagrotta

El batllismo se vincula con los sectores medios más que con núcleos específicos de trabajadorers

Entre los años 1959 y 1961 tomó cuerpo la Central de Trabajadores del Uruguay (CTU) y su Congreso Constituyente culminó en 1961. Se disolvió la UGT y se producen una gran serie de huelgas rurales y la primera marcha de los cañeros que se habían organizado en la UTAA (Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas) que comenzaron a mostrar a la opinión pública otro Uruguay con grandes dificultades y carencias de todo tipo. La mayoría nacionalista en el Colegiado comienza una etapa de endurecimiento entre 1959 y 1967, aplicando Medidas Prontas de Seguridad para enfrentar los conflictos gremiales. También hubo grupos de presión empresariales en el marco económico de crecimiento inflacionario y aumento de la desocupación generada por el proceso de desbatllistización comenzada con el viraje liberal luego de la Reforma Cambiaria y Monetaria llevada adelante por el Cr. Juan Eduardo Azzini.
 Los trabajadores realizaron importantes huelgas y surgen nuevos mecanismos de lucha sindical. Los conflictos en UTE incluyeron apagones, las marchas cañeras y la nueva fuerza que tomaron los sindicatos públicos fueron llevando a la organización sindical de la fragmentación a la unión. En los sesenta se fueron creando distintos mecanismos de coordinación y unificación destacándose la “Mesa Sindical Coordinadora de Entes Autónomos” y la “Confederación de Organismos de Funcionarios del Estado” (COFE), también surgen plenarios solidarios con gremios en huelga, muy importante para unificar las tendencias socialistas, anarquistas y comunistas que predominaban con discrepancias hasta ese momento. Entre 1960 y 1964 comenzaron luchas intensas por los derechos sindicales, contra el congelamiento de los salarios, marchas por la tierra y defensa de las fuentes laborales. El clima político esta endurecido y en 1963 se aplicaron las Medidas Prontas de Seguridad, también en 1965. Ya en 1964 se rumoreaba amenazas de golpe de Estado, tal cual había sucedido en Brasil y en Bolivia. Todas estas circunstancias fueron acercando las diferentes tendencias del universo sindical hasta que en junio de 1964 comienzan a convocarse las primeras convenciones de trabajadores que vas a dar origen a la Convención Nacional de Trabajadores (CNT). En setiembre se convocó  un Plenario Nacional que aprueba un plan de lucha inmediata y la integración de una Mesa Representativa como organismo permanente. Entre esta fecha y 1966 la CNT pasa de ser un mecanismo de coordinación a ser un organismo unificado que adopta el programa del “ Congreso del Pueblo” realizado en 1965. En este congreso se nuclearon una serie de sectores profundamente afectados por la crisis y elaboran un gran programa con propuestas para solucionarla que incluía la reforma agraria, la reforma industrial, desarrollo del comercio exterior todas influenciadas por las ideas desarrollistas plateadas por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) que se había creado en 1960. El congreso de unificación sindical se realizó entre el 28 de setiembre y el 1 de octubre de 1966 siendo una de sus bases la participación pluralista de los trabajadores y de las corrientes sindicales clasistas. Se aprobaron los Estatutos, una Declaración de Principios y se aprueba el Programa de Soluciones a la Crisis.El estatuto afirmó la democracia sindical con derecho a crítica y autocrítica, su independencia frente al Estado, a los patrones, a los partidos y a las sectas y la no afiliación a ninguna organización internacional. Los dirigentes de la CNT no podrían ocupar cargos políticos, aunque si tener política partidaria sin fines proselitistas. La declaración de principios subrayaba: Independencia de clase, lucha internacional de los trabajadores y por la liberación nacional hasta llegar a una “sociedad sin explotados ni explotadores”, acercamiento con otros sectores sociales sean campesinos, estudiantes, jubilados y también solidaridad con los trabajadores internacionales.

La Constitución de 1967 contenía determinados  instrumentos que favorecía posturas firmes ante desbordes, sobretodo con un Poder Ejecutivo fuerte. Hay que agregar la actividad de la guerrilla y el estancamiento económico.  Se produce una escalada de la violencia guerrillera y también  de los reclamos sociales durante una crisis económica creciente se suma la actividad de grupos de extrema derecha en marco de pérdida de referencia de los valores democráticos.

El gobierno de Jorge Pacheco Areco se enfrenta a estas situaciones con gran firmeza. Tiempo atrás se había realizado el primer congreso de la CNT en mayo de 1969 que representaban a 120mil afiliados. En el segundo congreso realizado en 1971 alcanzó la cantidad de 180mil afiliados. Durante el año clave de 1968 se produce una gran represión sindical, funcionarios públicos fueron destituidos o militarizados y el movimiento tuvo grandes derrotas en los frigoríficos, en los bancarios y en la UTE. En 1970, en el mes de octubre triunfó la huelga de la salud privada impulsada por la FUS ( Federación Uruguaya de la Salud). Los episodios de febrero de 1973 confunden al movimiento sindical y al Partido Comunista apoyando lo que creía era un movimiento militar de base popular. Gran error. El 27 de junio el Movimiento inicia una gran huelga el repudio al Golpe de Estado.

Esta huelga con ocupación iniciada en la madrugada del 27 de junio  de 1973 respondía a una definición de la CNT desde su fundación en 1964, luego fue confirmada en sucesivos congresos. El resultado fue una gran persecución, la ilegalización de la CNT, promoviendo el despido sin indemnización y la prisión de cientos en el Cilindro Municipal, hoy desaparecido. La huelga duró 15 días hasta la noche del 11 de julio cuando la Mesa Representativa levantó  la huelga por mayoría y con los votos en contra de FUNSA, FOEB y la abstención de la FUS, FFOSE, Conaprole y Textiles. El mensaje fue “continuar la lucha por otros medios”

Los coletazos de la dictadura se mantienen aun hoy, mirándose de reojo el batllismo y los sindicatos.

En noviembre de 1980 fracasó el proyecto constitucional de la dictadura –en plebiscito que obtuvo 42% de votos emitidos frente al 56% que lo rechazó- y se abrieron nuevos espacios para la lucha antidictatorial. En las elecciones internas de los “partidos habilitados” en 1982 triunfaron los sectores opositores. Un decreto-ley de mayo de 1981 permitió crear “asociaciones profesionales” que aprovecharon los trabajadores para organizarse y reorganizarse. Un nuevo estado de ánimo se produjo entre 1982 y 1983. En abril de 1982 se creó la Asociación Social y Cultural de Estudiantes de la Enseñanza Pública (ASCEEP), renacieron y se reactivaron “políticamente” las cooperativas de la FUCVAM (Federación Unificadora de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua), se conoció la larga lucha de organizaciones de derechos humanos como el (SERPAJ) y los familiares de presos y desaparecidos

En 1983 un grupo de sindicatos organizaron el primer acto público por el 1° de Mayo, con las banderas de “ Libertad, Trabajo, Salario y Amnistía” y nació el Plenario Intersindical de Trabajadores (PIT). En un marco de efervescencia social creciente, se produjeron acciones como la movilización del PIT prohibida y reprimida el 9 de noviembre de 1983, el multitudinario acto opositor en el Obelisco el 27 de ese mes y el exitoso primer paro general promovido por el PIT el 18 de enero de 1984

La conmemoración del 1° de Mayo de 1984 expresó la unión simbólica entre el PIT y la CNT –desde entonces PIT-CNT-, bajo la consigna “un solo movimiento sindical”.

Luego vino el “pacto” del Club Naval y en el cual con la presencia del Frenta Amplio se negoció una salida y realizar elecciones con proscriptos y presos en noviembre de 1984 . La ciudadanía apoyó la propuesta de “El cambio en paz” llevada adelante por el Dr.Julio María Sanguinetti. Se recuperaron las libertades y se liberaron los presos políticos, retornando muchos emigrados forzados. También durante ese gobierno se convocaron los Consejos de Salarios, funcionando hasta 1991 bajo el gobierno del Dr. Luis Alberto Lacalle (1990-1995) en que dejaron de convocarse. La ley votada el 22 de diciembre de 1986, denominada de “caducidad de la pretensión punitiva del Estado”, impidió el juzgamiento de los acusados por violar los derechos humanos durante la dictadura. El vasto movimiento social, sindical, popular y político por el referéndum contra la ley, se expresó en abril de 1989, pero no alcanzó a derogarla pues casi un 56% de la ciudadanía la reafirmó. En un contexto de cambios en la clase trabajadora, de fuerte desindustrialización, y opciones por servicios y exportación de productos no tradicionales se produjeron cambios en el sindicalismo, perdiendo peso los sindicatos obreros fabriles y ganando espacio los de funcionarios públicos y de los servicios. Durante los congresos sindicales de 1987, 1990 y 1993, la afiliación sindical fue decreciendo, el punto más bajo fue el de 2003 cuando alcanzó los 102 mil afiliados.

En materia de perspectivas sociales, el batllismo continúa en pleno siglo XXI con un fuerte apoyo e identificación con las capas medias. Dicho de otra manera, el ideario batllista ha representado en general el imaginario de los sectores medias -incluido en el Primer Batllismo- el imaginario de ascenso social de los contingentes inmigrantes. En la actualidad aparece con mucha claridad una identificación con las capas medias y a su vez una ausencia de relación con el movimiento sindical y de representación de “la clase obrera”. Esta es la clave.



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