Edición Nº 1089 - Viernes 17 de julio de 2026

Dramático testimonio de un sirio: Uruguay es un país muy caro

Cualquier persona que pueda viajar al exterior sabe que nuestro país es muy caro y que, en comparación, los precios de la comida, los combustibles y los servicios andan por las nubes. Eso es lo que confirma uno de los refugiados sirios, quien prefirió volver a su país, pese a la guerra, porque allá vive mucho mejor.

El diario El País se puso en contacto con Maher Addis uno de los refugiados sirios que vino a Uruguay por un tiempo, en el marco del fracasado plan del gobierno de Mujica, y que resolvió volver a su país porque Uruguay es muy caro.

Maher Addis vive otra vez en Damasco, Siria. Es padre de una de las cinco familias que vinieron a Uruguay en busca de otro destino, lo que resultó infructuoso. El reportaje transcribe las expresiones entrecortadas que, en su balbuceante español, usó el entrevistado para ilustrar las diferencias de precios que hay entre un país y otro. "Allá en Uruguay, un kilo de pan dos dólar. Acá, un dólar, quince kilo de pan. Y mucho más rico. El pan es muy caro. Muy. Y tú sabes, a los árabes nos gusta mucho pan para la comida. Allá para vivir bien hay que tener 50 dólares por día. Imposible. Eso acá es ser rico”.

Maher Addis, quien aseguró que nunca más volverá a Uruguay, dice que está feliz, a pesar de la guerra, que ahora golpea menos en su país. "Acá estoy en Siria. Bajo la guerra. Muy bien acá. Muy feliz. Tú sabes: Uruguay imposible vivir allá, muy difícil, muy caro. Los comerciantes son Alí Babá y los cuarenta ladrones”. "Acá en Siria, con un dólar tengo 10 kilos tomate. Championes (sic) por cinco dólares. ¿Quiere originales? Diez dólares. Todo barato acá. Vivir muy bien. Ahora acá en mi país estoy mucho más libre. Más que en Uruguay. Casi que se terminó guerra. El problema es a veces no trabajar, pero vivir bien. En Uruguay no tenía para el desayuno. A veces la guerra se hace complicado. Solo a veces. Pero se está terminando", cuenta el sirio desde su país.

"Ahora acá trabajo uno o dos días a la semana y vivo todo el mes. Allá trabajar todo el día toda la semana y no poder vivir. Uruguay carísimo. Tú sabes, tuvimos que dejar el país. No se podía vivir. Ahora acá es otra cosa”.

Al recordar su pasaje por Uruguay es muy crítico del programa planteado por el gobierno local. Dice que fue un desastre y en ningún momento se pensó seriamente en sus preocupaciones. Cuenta que cuando se les propuso su llegada a Montevideo les habían pintado un país totalmente diferente.



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