Dramático testimonio de un sirio: Uruguay es un país muy caro
Cualquier persona que pueda viajar al exterior sabe que nuestro país es muy caro y que, en comparación, los precios de la comida, los combustibles y los servicios andan por las nubes. Eso es lo que confirma uno de los refugiados sirios, quien prefirió volver a su país, pese a la guerra, porque allá vive mucho mejor.
El diario El País se puso en contacto con Maher Addis uno de los refugiados sirios que vino a Uruguay por un tiempo, en el marco del fracasado plan del gobierno de Mujica, y que resolvió volver a su país porque Uruguay es muy caro.
Maher Addis vive otra vez en Damasco, Siria. Es padre de una de las cinco familias que vinieron a Uruguay en busca de otro destino, lo que resultó infructuoso. El reportaje transcribe las expresiones entrecortadas que, en su balbuceante español, usó el entrevistado para ilustrar las diferencias de precios que hay entre un país y otro. "Allá en Uruguay, un kilo de pan dos dólar. Acá, un dólar, quince kilo de pan. Y mucho más rico. El pan es muy caro. Muy. Y tú sabes, a los árabes nos gusta mucho pan para la comida. Allá para vivir bien hay que tener 50 dólares por día. Imposible. Eso acá es ser rico”.
Maher Addis, quien aseguró que nunca más volverá a Uruguay, dice que está feliz, a pesar de la guerra, que ahora golpea menos en su país. "Acá estoy en Siria. Bajo la guerra. Muy bien acá. Muy feliz. Tú sabes: Uruguay imposible vivir allá, muy difícil, muy caro. Los comerciantes son Alí Babá y los cuarenta ladrones”. "Acá en Siria, con un dólar tengo 10 kilos tomate. Championes (sic) por cinco dólares. ¿Quiere originales? Diez dólares. Todo barato acá. Vivir muy bien. Ahora acá en mi país estoy mucho más libre. Más que en Uruguay. Casi que se terminó guerra. El problema es a veces no trabajar, pero vivir bien. En Uruguay no tenía para el desayuno. A veces la guerra se hace complicado. Solo a veces. Pero se está terminando", cuenta el sirio desde su país.
"Ahora acá trabajo uno o dos días a la semana y vivo todo el mes. Allá trabajar todo el día toda la semana y no poder vivir. Uruguay carísimo. Tú sabes, tuvimos que dejar el país. No se podía vivir. Ahora acá es otra cosa”.
Al recordar su pasaje por Uruguay es muy crítico del programa planteado por el gobierno local. Dice que fue un desastre y en ningún momento se pensó seriamente en sus preocupaciones. Cuenta que cuando se les propuso su llegada a Montevideo les habían pintado un país totalmente diferente.
|
|
 |
Reglas para defender los derechos de todos
|
Un caudillo guaraní Julio María Sanguinetti
|
La Semana
|
El patrimonio también vive en la Casa del Partido Colorado
|
Jorge Sapelli, un demócrata en la tempestad
|
Joaquín Suárez, el héroe silencioso
|
Un "bootcamp" de comunicación política en la Casa del Partido
|
El daño ya está hecho
|
Cuando la Fed sube la tasa, Uruguay también paga
|
Una filtración de inusitada gravedad
|
Cuando la decisión parece preceder a los estudios
|
Un récord de homicidios en el horizonte
|
Una mano para Elvio Gandolfo
|
El misterio de una donación
|
El ciudadano Jorge Sapelli Luis Hierro López
|
Las fosas de la memoria selectiva Santiago Torres
|
Ante el inicio de una nueva zafra de toros Tomás Laguna
|
La nueva brecha digital Fitzgerald Cantero Piali
|
La fragilidad de las certezas económicas Juan Carlos Nogueira
|
La intemperie no tiene estación Angelina Rios
|
El legado de Andresito: de la aculturación misionera al mestizaje artiguista Gabriela y Roberto Pena Schneiter
|
La revancha del loquito conspiranoico Eduardo Irigoyen García
|
Construir propietarios Alicia Quagliata Rienzi
|
El valor de lo que no se ve Susana Toricez
|
Emmanuel Carrere, el escritor que hizo literatura con la verdad
|
Pérez-Reverte vuelve al Mediterráneo con La hipótesis más peligrosa
|
Brasil vota entre dos rechazos
|
Argentina no consigue arrancar
|
Una acusación explosiva contra el fiscal general de Bolivia
|
Llamativos incidentes
|
Frases Célebres 1100
|
Así si, Así no
|
ENTRE DICHOS
|
|