Edición Nº 1072 - Viernes 13 de marzo de 2026

Complicidad vergonzosa

Por Luis Hierro López

El gobierno uruguayo considera alarmantes los atropellos a los derechos humanos en Venezuela, pero se niega a considerar al régimen de Maduro como una dictadura y no se suma a la condena internacional. El oficialismo sigue haciendo esquives y entierra la digna tradición nacional de lucha a favor de las democracias.

En su columna de hoy, Julio Aguiar hace un detallado análisis del informe de Naciones Unidas sobre los asesinatos del gobierno de Maduro, por lo que no ampliaré ese enfoque. Sí me parece necesario reiterar nuestra indignación ante la posición del gobierno, que sigue siendo ambigua y débil. Según el semanario Búsqueda, “el viernes la delegación uruguaya ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, respaldó el informe, cuyo contenido consideró “alarmante”. Sin embargo, evitó condenar al régimen de Nicolás Maduro y exigirle un cambio de política como hicieron otros países.”

A esa posición vacilante debe sumarse la payasesca intervención del subsecretario Ariel Bergamino, quien se negó a calificar a Venezuela como una dictadura y terminó peleándose con un periodista en una actitud no sólo poco diplomática sino además inadmisible: un jerarca del gobierno no puede contestar “yo digo lo que quiero”, lo que es una grosería y una ausencia muy notoria de argumentación.

El informe de Naciones Unidas es lapidario: ya nadie puede negar que la represión, los asesinatos, los encarcelamientos políticos y las persecuciones de toda índole son el fundamento de un régimen dictatorial. No hay chance alguna de diálogo, como ha quedado demostrado una y otra vez. El invento del gobierno uruguayo de febrero pasado, promoviendo el “Mecanismo de Montevideo” como posible acercamiento de las partes, ha fracasado rotundamente, así como ha quedado lamentablemente en el olvido la supuesta gestión conjunta de nuestra Cancillería con Europa. No es posible dialogar con un gobierno integrado por asesinos, corruptos y narcotraficantes.

La única forma de interpretar la sumisión del gobierno uruguayo es realmente que haya lazos inconfesables, porque no puede admitirse que el oficialismo siga ligado a un régimen cuyas manos están llenas de sangre. Hasta hace unos meses podía discutirse si había un grado mayor o menor de libertad, pero ahora se sabe indesmentiblemente que hay asesinatos en masa de los opositores y vejámenes de todo tipo.

¿Es posible que el Frente Amplio, muchos de cuyos adherentes y dirigentes sufrieron acá las persecuciones de la dictadura, siga sosteniendo su indigna posición? ¿No les tiembla la conciencia a esos militantes cuando saben que miles de jóvenes han sido secuestrados de sus casas y asesinados ferozmente? En esa misma edición publicamos un informe internacional que ofrece los tétricos detalles. “El relato de los hechos coincide. Los efectivos de las Fuerza de Acciones Especiales (Faes) de Venezuela llegan al lugar en camionetas negras sin matrículas. Vestidos de negro y sin identificación. Pasamontañas cubriéndoles el rostro. Armas largas. Violencia. Las Faes irrumpen en la casa, hostigan a las mujeres y separan a los hombres jóvenes del resto. Casi todos mueren de uno o más disparos en el tórax”.

¡Basta! Uruguay debe reaccionar.



El Escudo de las Américas y el lugar de Uruguay
Mientras vuelan los drones
Julio María Sanguinetti
¿“Capitalismo popular” emepepista?
David Fremd, diez años después: el crimen que reveló que el antisemitismo también podía matar en Uruguay
Otra vez Arim y otra vez la JUTEP
El puerto caro: por qué MSC cambia su operativa y reduce escalas en Montevideo
Vaya novedad: operadores señalan que la prohibición de monoambientes elevaría los alquileres un 25%
Oddone advierte sobre el impacto de la guerra en Medio Oriente
Cada nueva cosecha de arroz que se inicia renueva esperanzas para el agronegocio de exportación
250 años de La riqueza de las naciones: el libro que cambió la economía y la idea de prosperidad
Santiago Torres
En consideración a los reclamos de la industria frigorífica
Tomás Laguna
El trabajo no depende de las leyes sino de la economía
Elena Grauert
La estrategia no perdona la amnesia
Juan Carlos Nogueira
¿Para qué más deuda?
Alicia Quagliata
Líbano busca liberarse de Hezbolla y vivir en paz
Eduardo Zalovich
Clara falta de voluntad
Susana Toricez
Mercosur-UE: la Comisión impulsa aplicar primero el pilar comercial del Acuerdo mientras el resto sigue en debate
Alvaro Valverde Urrutia
La reforma electoral de Sheinbaum: entre la promesa de democratización y el riesgo de concentración del poder
Cuba: la calle vuelve a hablar
El escándalo del Banco Master: el banquero, los jueces del Supremo y la tormenta política que amenaza a Lula
Las mujeres iraníes entre la dictadura, la revuelta y la guerra
Alfredo Bryce Echenique: el cronista irónico de una élite en decadencia
Frases Célebres 1072
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.