Edición Nº 1097 - Viernes 11 de setiembre de 2026

Coalición para cinco años

Por Luis Hierro López

El candidato Lacalle Pou ha invitado a los partidos aliados a participar de una coalición durante los cinco años que dure su gestión. No hay motivos para pensar que ese período se acorte.

Lacalle Pou va a inaugurar un nuevo proceso político y apuesta a aportar las características de un renovado liderazgo, proveniente del estilo fresco y sincero con el que ha manejado la campaña electoral. El candidato se apresta a dirigir un país construido en torno a las verdades plurales y ajeno a la verdad única que caracterizó la gestión frenteamplista. Se ha comprometido a promover la tolerancia, la comprensión y el respeto a la verdad del otro y la búsqueda de consensos y entendimientos de largo plazo a través del diálogo. Es exactamente lo contrario a la soberbia y el autoritarismo que signaron la gestión de los últimos quince años.

En ese marco, Lacalle Pou promovió la firma del documento conjunto “Compromiso por el país” y el funcionamiento de una coalición que dure los cinco años de su gestión, para lo que ha invitado reiteradamente a los partidos que le acompañan. Ese es un dato novedoso, ya que las peripecias políticas han significado que las coaliciones que se han experimentado hasta ahora hayan durado dos o tres años. Ahora se propone un modelo de largo plazo, que va de la mano con las responsabilidades compartidas, ya que Lacalle Pou diseña un cogobierno y no sólo una representación de los partidos participantes en el gabinete. Esa es una diferencia cualitativa y que está en el “adn” de la nueva coalición.

En ese sentido, no es conveniente ponerle plazo al acuerdo. Sostener de antemano que la coalición durará tres años para dar juego posteriormente a los perfilamientos electorales es pensar con los viejos códigos, cuando el Uruguay que asoma nos obliga a todos a renovar nuestras conductas políticas, a comprometernos en el largo plazo, a poner por encima los intereses del país y a postergar las visiones sectoriales.

Lacalle Pou ha reclamado humildad a los participantes de la coalición y eso es lo mínimo que los partidos coincidentes deben ofrecer. Se trata nada más ni nada menos que de consagrar definitivamente la gobernabilidad, lo que significa un salto intelectual y político de extraordinaria importancia.



Terminal TCP y el diálogo como coartada
La doble lectura de las PISA
Julio María Sanguinetti
Una semana colorada que vale la pena recorrer
Una denuncia que exige respuestas inmediatas
Casupá: CAF confirma el alto riesgo que el gobierno minimizó
¿De qué se va a hablar el “Día de la Mujer Palestina”?
La JUTEP sigue perdiendo crédito
La universidad ignota: del absurdo a la irregularidad
El Partido Socialista contra la modernización, una vez más
Por un camarero...
El palo en la rueda
Luis Hierro López
El Abuso o el túnel que horadó la democracia
Santiago Torres
Veinte años de trazabilidad individual obligatoria: entre el relato oficial y la historia completa
Tomás Laguna
Convertir la geografía en seguridad energética
Fitzgerald Cantero Piali
La prisión domiciliaria que la política no quiso resolver
Juan Carlos Nogueira
Estables, ¿pero conformes?
Angelina Rios
Mucha militancia y poco curso: el curso de la Udelar sobre Palestina e Israel (Parte II)
Jonás Bergstein
El Coyote le hace juicio al capitalismo de mierda
Eduardo Irigoyen García
Veinticinco años de una herida que no cierra
Marcela Pérez Pascual
Actuar no es proteger
Alicia Quagliata Rienzi
Apenas una voz
Susana Toricez
AfD: el triunfo que la etiqueta no explica
Brasil: el Supremo se desordena y la elección se cierra
El oportuno sarampión malvinense de Milei
La ministra que permaneció sentada
Meloni: la estabilidad como victoria y como coartada
Alejandro Betancourt, el personaje que ensombrece todavía más el pacto petrolero
Frases Célebres 1097
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.