Edición Nº 1095 - Viernes 28 de agosto de 2026

Carlos Julio

A los 97 años, luego de una larga vida dedicada al servicio público, falleció Carlos Julio Pereyra, líder del Movimiento Nacional de Rocha, Senador por un largo espacio de tres décadas y compañero de fórmula de Wilson Ferreira Aldunate en la elección de 1971.

Maestro y profesor, su carrera política adquirió relevancia cuando en 1958, al triunfar el Partido Nacional, integró el Consejo Departamental de Rocha, su departamento natal. Era tan rochense que, cuando en 1964, con Javier Barrios Amorín al frente, formaron un movimiento, le dieron un carácter "nacional" pero bajo la histórica apelación local. Desde entonces serían los "rochanos", con una impronta fuerte de independencia política, de cultivo de un principismo político que les llevaba usualmente a posiciones polémicas adentro de su propio partido. Les venía de su raíz política, que era el Partido Nacional Independiente, sector histórico que, opuesto al Herrerismo, recién en 1958 se reincorporará al lema partidario luego de haberse separado cuando el golpe de Estado de 1933.

Convencido demócrata, mantuvo los vínculos partidarios aun bajo la dictadura, integrando una conducción informal, junto a Dardo Ortiz y Mario Heber, que funcionaba clandestinamente, al margen de las proscripciones que cercenaban la actividad política. Se le llamó "el Triunvirato" -análogo al colorado- y esa presencia casi le cuesta la vida cuando recibió unas botellas envenenadas, dirigidas a sus miembros, que milagrosamente no bebió. La señora de Mario Heber, Cecilia Fontana, fue víctima de ese horroroso atentado que nunca se terminó de aclarar.

En nuestras dos presidencias colaboró con espíritu patriótico, participando del gobierno con figuras principales de su movimiento, como la Dra. Analía Piñeyrúa o Wilson Elso Goñi.

La enseñanza siempre estuvo en sus mayores preocupaciones, apoyado en ese ámbito por su hermano Rosalío, destacado docente. Al mismo tiempo, era un celoso custodio de la corrección en el ejercicio de la función pública, siempre atento a cualquier desvío o exceso.

De andar pausado y hablar sin estridencias, era de carácter firme. Incluso muchas veces inflexible en sus posiciones, como pasó con la propuesta de Wilson de la Ley de Caducidad, que no acompañó, distanciándose de su viejo compañero de fórmula. Por eso quedará de él esa idea del político sin vueltas, fiel a lo suyo, en el acierto o en el error.

Honró a la política uruguaya, sirviéndola con probidad. En esa sencilla expresión se dice todo lo mejor que puede atribuirse a un servidor público.

 

J. M. S.




La diplomacia exige prudencia
Documentos que hablan
Julio María Sanguinetti
Rada, la voz con la que Uruguay se reconoció
Henrique Cymerman: “Hamás no lucha por un Estado palestino: se opone a un Estado palestino” (Primera parte)
La Semana
Una estupidez con perspectiva de género
Pérez le puso un límite a Díaz
Las dudas de CERES son razonables
Melgar bajo la lupa de Torre Ejecutiva
Cardama: del presunto fraude al escrache político
La denuncia contra Lazo es de recibo
Blanca, Constanza y el complot universal
El Frente ingrato
Luis Hierro López
Puede y debe rendir más
Santiago Torres
China, poder, mercado y futuro
Elena Grauert
El talento que se pierde sin cruzar una frontera
Fitzgerald Cantero Piali
Oddone, el ministro de las dos caras
Juan Carlos Nogueira
Rendición: cuando la mayoría también obliga
Angelina Rios
La izquierda feng shui y la Armata Brancaleone progresista
Eduardo Irigoyen
El tío estafador
Susana Toricez
La CIA en Moscú: un viaje que no tuvo nada de rutinario
Fernando Cerimedo, el operador transnacional de la nueva derecha
Corea del Norte, el aliado que sostiene la guerra rusa
Unitree: China ya no corre desde atrás
Frases Célebres 1095
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.