Edición Nº 1085 - Viernes 19 de junio de 2026

Bombardeo cultural

Por Elena Grauert

Pareciera que se están haciendo las cosas demasiado bien, dado que la oposición, partidaria y gremial, están apelando a las más bajas medidas y argumentos para golpear al gobierno, tirar bombas, utilizar trolls en redes sociales mintiendo. Todos los días nos despertamos con un epíteto del Sr. Presidente del Frente Amplio y de demás integrantes del Frente Amplio, adjetivando la acción del gobierno desde un pedestal poco creíble.

Lo ciudadanía ve en el Presidente de la Republica un líder y tiene una fuerte aprobación en su cuarto año de gobierno, habiendo pasado por la pandemia, la guerra europea, una sequía histórica, inflación y diferencia cambiaria con Argentina. Y claramente se siguió adelante, dado que los buenos gobernantes, no son los que dicen lo que van a hacer, sino los que evitan males mayores y hacen lo que pueden de acuerdo a las circunstancias.

Las bombas arrojadas en la OSE y en la Torre Ejecutiva, que rompieron un vidrio por la explosión, lo cual conozco por haber estado ahí y padecer los inmensos estruendos, son de una agresividad, de un odio que nada aporta en la democracia. Si tomamos el "metamensaje" de la actitud adoptada, claramente la intención es destruir, sin ningún tipo de argumentos, apelando a una guerra que nada tiene que ver con una contienda republicana de discusión de ideas.

Los argumentos en contra del Proyecto Neptuno o del intento de asociación en la planta de portland de Ancap, no se basan en temas racionales, son argumentos falaces sumamente conservadores que no quieren cambiar nada, todo debe permanecer igual, como si el mundo y el tiempo no pasara. No hay duda que algunos pretenden volver a los años previos a la caída del Muro de Berlín o incluso antes.

Los argumentos a favor de los cambios se dan en la propia realidad. La prueba de la necesidad de la represa es la última seca, eso demuestra que es necesaria y la forma de hacerla por una iniciativa privada es lo posible (al final del camino será propiedad de OSE). Y no hablemos de si es caro, porque claramente es una inversión social a largo plazo imprescindible para el país. Ese argumento refleja que la oposición no tiene vergüenza ni memoria, las pérdidas en Gas Sayago, el portland de Ancap, Alur o el propio Antel Arena son una muestra clara de lo que en realidad es gastar del erario público sin retorno.

Si hablamos del paro por la asociación en la planta de Cemento Portland Ancap, es sin duda la muestra más cabal y fehaciente de la teoría "gramsciana". No importa que la planta que se intenta salvar sea prácticamente obsoleta y constituya una fuente interminable de pérdidas, como quedó constatado ya que no hubo ofertas. Es la oposición, por oposición, sin pensar que era la única chance de sobrevivir, sin seguir perdiendo millones de dólares.

Lo importante para el sindicato es su visión ideológica de mantener todo dentro del Estado, aunque genere pobreza para el resto de la sociedad. Lo que importa es la concentración de poder en unos pocos, si el mercado funciona bien (como en el caso del portland que hay varias empresas) se diluye el poder, porque se genera competencia y eficiencia para todos, hay más personas participando, si eso no existe terminamos subsidiando todos una empresa inviable, que es lo que sucede hace 20 años perdiendo 800 millones de dólares...

Estos hechos, donde se afecta el salario a una cantidad de trabajadores públicos y privados. Que además afecta a Ancap en cuanto a su capacidad de administrar el precio de los combustibles a futuro, aumentando el costo que tendrá para la empresa estatal de combustibles, son de una gravedad y violencia que no condice con el deber ser, ni la protección del interés general, poniendo en jaque a toda la sociedad.

Lo mismo sucede con el nuevo intento de tirar abajo la reforma de seguridad social, buscando que se expropien los ahorros de los trabajadores, lo cual sin duda estaría en la cúspide de las políticas que violan los derechos de las personas, en pos de un ideal político dogmático, estrafalario, y demagógico. Coartar a los gobernantes el poder diseñar un buen sistema, cristalizando normas en la Constitución, es una aberración jurídica, pero además es llevar a la quiebra la seguridad social y condenar a la pobreza a miles de uruguayos, porque el aumento del déficit conlleva a la pérdida de poder adquisitivo entre otras consecuencias.

Ya lo vimos con la expropiación de las cajas de seguridad social -las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP)- de los Kirchner en Argentina, hoy el nivel de trabajadores informales en ese país es mayoría y nada funciona. Hiperinflación, una democracia partida, dominada por el populismo y con la mitad de la población pobre. La grieta es la "vedette" de la sordera institucional.

En guerra no se crece, ni se lucha contra la pobreza. En guerra lo único que hay es pérdida, por lo que, quizás el costo hoy para la defensa de la democracia y la república sea transitar por ese escabroso y minado camino construido por una oposición dogmática, con la que no siempre, pero en muchos casos se corta el diálogo, pero siguiendo con el objetivo planteado que se defiende sólo con la razón y el propio devenir de las cosas.

Espero que nuestra cultura de diálogo, esencialmente republicana, prevalezca (como en el plebiscito del 80) y que queden en el camino los defensores de las desventuras y sueños de la utopía sesentista de la revolución, que nada tiene que ver con el mundo de hoy. Alejándonos cada vez más de las bombas y acercándonos cada vez más a la tecnología donde los verdaderos desafíos son temas de trabajo, educación, seguridad y ciencia, en libertad e igualdad.




Artigas 262 años después: el ADN del Uruguay
Días particulares
Julio María Sanguinetti
“Habla Julio”: una conversación sobre la paz, la memoria y los cambios de época
Control de armas: una receta probablemente equivocada para un problema real
La experiencia se encuentra con las nuevas generaciones
FUS: la denuncia contra Bermúdez vuelve a colocar bajo sospecha a una vieja estructura sindical
Venias de fiscales: una postergación sin fundamentos visibles
Cuando el Estado retrocede y mandan los delincuentes
Verdades sobre la historia reciente
Luis Hierro López
A 40 años de su fallecimiento, Borges y Uruguay
Santiago Torres
Garrapata: ¿Por qué no te callas?
Tomás Laguna
La alianza que desafía a Netanyahu y reconfigura la política israelí
Edu Zamo
El 468, los rumores y la importancia de estar bien informados
Angelina Rios
Cuando el árbitro toma partido
Marcela Pérez Pascual
Estadios llenos, bibliotecas vacías
Susana Toricez
Adorni o la crisis que Milei eligió
La caída de “Niño Guerrero”: el fin de un capo, pero no del Tren de Aragua
Acuerdo EEUU - Irán: una tregua diplomática cargada de incertidumbres
Eduardo Bolsonaro o cuando la lealtad familiar cruza la frontera de la legalidad
Frases Célebres 1085
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.