Edición Nº 1070 - Viernes 27 de febrero de 2026

Alejandro Végh Villegas

La muerte de Alejandro Végh Villegas, a los 88 años pone punto final a una existencia muy particular, vivida con un gran individualismo, clara inteligencia y zigzagueantes actitudes políticas que dejaron tras de sí innumerables controversias.

En términos ideológicos, Végh era algo así como un liberal conservador a la inglesa, que en el debate económico de los años 60 dejó una impronta innovadora, en el realismo del mercado cambiario y una progresiva búsqueda de la apertura comercial.

Su formación académica fue de ingeniero industrial en Uruguay y economista en Harvard. Sin embargo, no era simplemente hombre de números. Buen lector, aficionado a la historia, discurría sobre los más variados temas con soltura y perspicacia. Sus años de docente en matemática, economía política y aun economía hidráulica en Buenos Aires, forjaron esa personalidad en que convivía el ingeniero con el pensador.

Fue Ministro de Economía en el gobierno dictatorial de Bordaberry pero al oponerse al plan político del Presidente, que intentaba la sustitución de los partidos, asumió un rol muy personal, dialogando con toda la oposición, hasta con Zelmar Michelini, exiliado en Buenos Aires. Su idea aperturista no cuajó y se alejó del Ministerio cuando Aparicio Méndez fue designado Presidente. Fue entonces consejero de Estado primero y Embajador ante Estados Unidos después, retomando el Ministerio de Economía luego del quiebre de la “tablita”, con la idea de ayudar a la transición, que ya estaba en marcha con las elecciones internas de los partidos. Ese paso fue muy controvertido y mereció severos cuestionamientos aun de los sectores colorados más afines en lo personal. Consideraba entonces que era su deber ordenar la economía para que el país pudiera restaurar la democracia y si bien solo lo logró parcialmente, ha de reconocérsele su contribución.

Era un conversador ameno e inteligente. En los últimos años frecuentaba el bar “El Expreso” de Pocitos, donde daba entrevistas y compartía mesa con figuras conocidas, como el Dr. Gonzalo Aguirre o el Cr. Alberto Couriel. Seguía los acontecimientos del mundo y su opinión nunca dejó de ser muy personal. Tanto que, estando en la Dirección de Planeamiento, en la presidencia de Pacheco Areco, explicó la lógica de la intervención soviética en Checoslovaquia y tuvo que renunciar ante la polémica que desató.

Más allá de las luces y contraluces de su actuación política, ha de reconocerse su honradez personal y su sincero afán de ayudar al país, cualesquiera fueran las circunstancias.



Transporte metropolitano: entre el túnel millonario y las alternativas ignoradas
No por sabios sino por viejos
Julio María Sanguinetti
¿Y el llanto para cuándo...?
Paros en el puerto: el costo invisible que está asfixiando a la industria
Crecer menos de lo prometido: la señal de alerta del Comité de Expertos
Prohibir los monoambientes: cuando el gusto personal se convierte en ley
Conaprole y el efecto dominó
Otra señal de alarma sobre la competitividad uruguaya
Embargo, propaganda y silencios: las omisiones de Constanza Moreira sobre Cuba
Solidaridad con una dictadura sangrienta
Las operaciones del Frente Amplio
Luis Hierro López
La ilusión de jubilarse antes: demagogia previsional y realidad demográfica
Santiago Torres
Lavado de activos: cuando la regulación sustituye a la eficacia
Elena Grauert
¿Y dónde está el ministro?
Tomás Laguna
Dar para recibir: el verdadero sentido del 8 de marzo
Angelina Rios
Entre Cervantes y Orwell: la lógica de cancelar para gobernar
Juan Carlos Nogueira
El techo de papel: entre el relato oficial y la ciudad real
Alicia Quagliata
¿Dónde están los bichitos de luz?
Susana Toricez
El fin de “El Mencho”: quién era y qué puede venir ahora para México
Gaza bajo control: el regreso de Hamás y el riesgo de una nueva guerra
Amnistía bajo presión: el perdón selectivo que no cambia el régimen
Petróleo con condiciones: por qué Estados Unidos afloja la presión sobre Cuba
Frases Célebres 1070
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.