Lo que nos dejó el referéndum

Por Marcela Pérez Pascual

El domingo 27, los uruguayos concurrimos democráticamente a votar y nos pronunciamos por mantener la vigencia de los 135 artículos sometidos a referéndum de la Ley de Urgente Consideración (LUC). Más allá de los porcentajes obtenidos a nivel departamental y nacional, es importante destacar lo que todo este proceso nos dejó.

Primero, resaltar el valor de las herramientas que tenemos en una democracia, como es el referéndum y el poder ejercer el derecho a voto. Esto es algo que los uruguayos solemos menospreciar y, en muchos casos, hasta nos quejamos cuando tenemos que ir a votar. No valoramos la real dimensión de poder ejercer este derecho. Tenemos que recordar, que países hermanos en Latinoamérica no gozan de este privilegio y sufren las consecuencias en su vida diaria: libertades coartadas, restricción de sus derechos, gobiernos totalitarios, entre otros. Es imprescindible rescatar y revalorizar el poder ejercer nuestro derecho a voto y sobre todo transmitírselo a las nuevas generaciones.

Segundo, rescatar que haya sido una jornada cívica pacífica, respetuosa del otro y donde todo sucedió de forma correcta. Los uruguayos, por suerte, estamos acostumbrados a que esto sea así. Pero lamentablemente en países vecinos esto no sucede. No comparten estos valores y no se puede vivir con paz y tranquilidad un día de votación. El ir por las calles, como se pudo el domingo, respetándose y luego cada uno festejando o manifestando su opinión, sin que hubiera agresiones es algo invalorable que debemos cuidar y preservar.

Otro aspecto que me parece importante resaltar, es el fortalecimiento de la Coalición. El hecho de tener que hacer campaña por el Referéndum fue algo positivo en ese aspecto. Demostró que es una Coalición fuerte, viva y pujante, que cuando debe defender su gobierno lo hace y está unida. Los jóvenes de todos los partidos se reactivaron y salieron a la calle con muchísimo entusiasmo y energía, contagiando a generaciones mayores.

Una mención aparte merece el dos veces Presidente y hoy Secretario General del Partido Colorado, el Dr. Julio María Sanguinetti, quien salió, una vez más, a recorrer el país y defendiendo no sólo la Ley en cuestión, sino el gobierno y el Estado que era en definitiva lo que la izquierda estaba cuestionando. Sus aportes fueron invaluables y su energía nos contagió a todos y sirvió de inspiración.

El gobierno, a dos años de asumir, luego de afrontar una pandemia, ahora enfrentando los efectos de la guerra en Ucrania y a pesar de una campaña totalmente desleal y falsa por parte de la izquierda, reafirma que continúa con el mismo apoyo que cuando comenzó a gobernar. Este es el gran triunfo que debemos rescatar y por el cual se debe seguir trabajando.

Lamentablemente seguimos confirmando que la oposición, conformada por el Frente Amplio, el PIT CNT y demás movimientos sociales que los apoyan, siguen en una postura de negar los hechos objetivos de la realidad y su intención es la de "poner el palo en la rueda" a este gobierno, sin importar el resultado y a quien se perjudique en el camino.

Claramente van a haber diferencias entre el gobierno y la oposición, de hecho las hay entre los partidos que integran el gobierno de la coalición. Pero el tema es que las diferencias se hablan con sinceridad y sin mentiras ni engaños. Se dialoga y no se le miente a la gente.

Es inaceptable que el Frente Amplio diga que no hay diálogo y que las decisiones se toman sin escucharlos.

Ahora hay que abocarse a los cambios que el país necesita de forma imperiosa, y que como dijo el Presidente de la República, son la Transformación Curricular que impulsa la ANEP y la reforma de la Seguridad Social. Para eso, es imprescindible que la oposición colabore, esté dispuesta a dialogar y negociar.

Hasta el momento, eso no ha sucedido. Por ejemplo, con respecto a la reforma de la Seguridad Social, se conformó un grupo de expertos integrado por especialistas en la temática pertenecientes a distintos partidos políticos. Esta comisión elaboró un diagnóstico, el cual el Frente Amplio no estuvo ni siquiera dispuesto a votar. Si arrancamos así, ¿qué podemos esperar cuando haya un proyecto de reforma?

Claramente la meta del Frente Amplio no es la de ser una oposición constructiva que apoye los cambios impulsados por el gobierno, haciendo aportes, cambios y sugerencias. Lamentamos que esta sea su postura, ya que con ella perjudican a todos los uruguayos, pero especialmente a los más necesitados.

Confío plenamente en que el gobierno de coalición seguirá actuando de forma responsable y comprometida. Sé que cada partido que lo integra hará los aportes que considere pertinentes y que serán tenidos en cuenta a la hora de tomar decisiones.

Espero que la oposición reflexione, o al menos una parte de ella lo haga, y adopten una postura más abierta, menos confrontativa y así se pueda gobernar en conjunto, en beneficio de todos.