|
El fascismo del Frente Amplio
Por Lole Hierro
Por más que intenten disimularlo con algunos discursos, el talante intolerante y autoritario que siempre caracterizó a la llamada izquierda siempre termina apareciendo.
Días atrás, Julio María Sanguinetti realizó una gira por el litoral del país que incluyó una visita al departamento de Salto. En la ocasión se entrevistó con el intendente frentista salteño Andrés Lima, en una muestra más de madurez política y talante republicano. Todo lo contrario a lo que mostró la orgánica del Frente Amplio, que —de acuerdo a la prensa del departamento— manifestó [https://saltoaldia.com.uy/2019/03/el-frente-amplio-de-salto-critico-la-visita-de-sanguinetti.html] que “Sanguinetti no es bienvenido al departamento por lo que fueron sus presidencias”.
Es natural que existan divergencias políticas. Forma parte de la vida democrática. Lo que parece fuera de tono son las calificaciones a las que nos hemos acostumbrado en Uruguay desde la machacona prédica frentista en pos de dividir entre buenos y malos a los uruguayos, desde su visión clasista de las cosas que hacen a la vida política.
Y llama más la atención atendiendo a la realidad que vive el país luego de 14 años de gobierno de la coalición, que gozó de una bonanza económica internacional única para la historia del país, lo que automáticamente generó crecimiento económico, pero que no fue acompañado de un progreso en materia social.
Hoy el Uruguay está fracturado socialmente.
La visión asistencialista en políticas sociales ha congelado la situación de pobreza de muchos uruguayos, más allá de cualquier estadística. No se trata de medir la misma únicamente por el ingreso; lo importante es atacar las causas estructurales porque la pobreza tiene factores culturales y de ella no se sale únicamente con transferencias económicas que terminan siendo limosnas que atan y hacen dependiente a los ciudadanos del Estado y terminan tratándolo como un botín electoral. Por eso no sorprende el dato que desde el propio MIDES han hecho público: el 80% de las personas que se anotaron en los planes de trabajo del Plan de Equidad rechazaron la propuesta de empleo cuando les fue ofrecida.
Allí están los uruguayos viviendo en la calle cada vez en mayor número, reconocido por los organismos oficiales y hasta los candidatos del gobierno, que le reclaman por el tema vía carta [https://www.subrayado.com.uy/intendente-escribio-carta-tabare-vazquez-preocupado-gente-situacion-calle-n502446] a su propio presidente.
Allí están los aproximadamente 180.000 compatriotas que viven en los 656 asentamientos irregulares, que en 2004 era 232, con el fenómeno de marginación social y guetización que conllevan.
Allí está la educación, que es la herramienta del progreso y la igualdad de oportunidades, dando pena, con medidas en el nivel escolar insólitas como habilitar el llamado pase social que hace que los niños no repitan de año o la deserción liceal en guarismos alarmantes (en el entorno del 60%), con todo lo que significa en relación al futuro incierto de nuestros jóvenes.
Allí están los datos alarmantes en materia de seguridad pública. Por estos días el Ministerio del Interior dio a conocer cifras del año 2018, que son horrorosos y confirman que vivimos en una epidemia de homicidios, según los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud. Los homicidios crecieron en un 45,8% con respecto al año 2017: hubo 414 en todo el país; en Montevideo fueron 223 y en el resto del país 141. Este incremento elevó la tasa de homicidios de nuestro país —que se mide cada 100 mil habitantes— a 11,8. Para tener una idea, duplica a los números que se dan en la vecina Argentina.
En fin, podríamos seguir... Pero les preocupa una visita política de un expresidente y precandidato presidencial en plena campaña.
De Ripley. Fanáticos de coartar la libertad de expresión, son cómplices cuando no admiradores de la Cuba de los Castro y la Venezuela chavista de Maduro. Rasgos extendidos del fascismo progresista que gobierna.
|
|
|