Correo de los Viernes - Imprimir Noticia

Imprimir

Otra vez el cogobierno

Una vez más, presa de su asociación con las corporaciones de la educación, el gobierno presentó este miércoles al Parlamento un proyecto de ley que crea la Universidad de la Educación con un órgano de conducción donde estarían presentes docentes, estudiantes y egresados.

Luego de una ronda de “consultas” entre los actores vinculados a la formación docente, el Ministerio de Educación y Cultura presentó un proyecto que luego enviará al Parlamento. Se trata de un proyecto breve, que al día de hoy cuenta con 36 artículos que básicamente se ocupan de consagrar y asegurar el cogobierno, tal como reclamaban las gremiales de docentes y estudiantes.

Así, la UNED estaría dirigida por un Consejo Directivo Nacional integrado por dos estudiantes, dos egresados y tres docentes, uno de ellos sería el rector, el cual sería elegido por una Asamblea Nacional, compuesta por 18 miembros del orden docente, 12 del orden estudiantil y 12 del orden de egresados. O sea, análoga a la Asamblea General del Claustro de la UdelaR.

Tanto el Consejo como la Asamblea serían elegidos por voto secreto controlado por la Corte Electoral.

Transitoriamente el proyecto establece que el nuevo ente comience a funcionar con un Consejo Directivo Nacional Provisorio integrado por tres miembros designados por el Poder Ejecutivo, previa venia del Senado, más un representante por el orden docente y un representante por el orden estudiantil, ambos electos por voto controlado por la Corte Electoral.

A su vez, los actuales Consejos Asesores Consultivos de los centros de formación docente en el interior se mantienen, pero se dispone que su integración y organización deberán ser definidos por el Consejo Directivo Nacional dentro de los 120 días próximos a su creación, pero en dichos consejos asesores deberán estar representados los estudiantes, docentes y egresados de cada centro.

Nunca nos ha quedado claro la pertinencia de integrar a todos los institutos de formación docente en un solo organismo. Pero haciendo abstracción de ese debate, no puede aceptarse la propuesta oficialista de reiterar en el nuevo instituto el cogobierno de la Universidad de la República.

En términos prácticos, el cogobierno constituye un fracaso resonante. Y en términos filosóficos es, para una perspectiva liberal y republicana, rigurosamente inaceptable. Los organismos estatales deben ser dirigidos por quienes son electos directamente por la ciudadanía o, en su defecto, por quienes los electos dispongan porque la fuente de legitimidad es la voluntad ciudadana expresada en las urnas. Incluso el Poder Judicial, que debe estar ajeno a los vaivenes electorales, es dirigido por quienes han sido avalados por el Parlamento. La concepción que atribuye a los intereses sectoriales una legítima representación para gestionar aquello que es de todos, es el corporativismo —antigua idea de matriz católica— que incorporó el fascismo y ni siquiera en su totalidad.

Por consiguiente, es de esperar que la oposición de la Coalición Republicana se plante en el Parlamento y no deje pasar el engendro corporativista, para cuya aprobación se necesitan dos tercios de cada Cámara. Ni siquiera en una versión atenuada.
Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.