Un fallo disparatado



En una sentencia esperable pero no por ello menos insólita, el juez subrogante en lo contencioso administrativo de 4° turno, Dr. Alejandro Recarey, prohibió continuar suministrando vacunas anti Covid a menores de 13 años.

Decimos esperable porque es conocida la posición contraria a las vacunas del Dr. Recarey, así como su resistencia a adoptar mínimas medidas de prevención de contagio del Covid, lo que da cuenta de su descreimiento acerca de la enfermedad o, cuando menos, de la eventual gravedad de la misma. Por ese motivo, la administración recusó al Dr. Recarey, refiriendo a la ostensible parcialidad del magistrado, quien -por razones de elemental decoro- debió haberse excusado. Pero como el Dr. Recarey ha decidido llevar su militancia hasta sus sentencias, no lo hizo.

La respuesta del Poder Ejecutivo al recurso de amparo interpuesto por el Dr. Maximiliano Dentone fue contundente: juez parcial, demanda presentada fuera de los plazos previstos en la ley de amparoa, ausencia de legitimación activa de Dentone, ilegitimidad manifiesta, falta de actualidad e inminencia y no haber agotado medios administrativos alternativos.

El juez, como se señala en el escrito, invadió una esfera que le es ajena como la determinación de las políticas sanitarias, potestad que reside sin el menor margen de dudas en el Poder Ejecutivo porque así lo determinan la Constitución y las leyes.

El juez, además, intimó al Ministro Salinas a responder un interrogatorio de 18 preguntas antes de ayer jueves a las 9, cuando se retomaba la última parte de la audiencia, el cual fue respondido puntualmente por Salinas.

En conferencia de prensa brindada ayer por el Secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y el Prosecretario, Rodrigo Ferrés, el primero señaló que el gobierno, como es su deber acatará el fallo pero recurrirá el mismo. "La decisión de este juez pone en la Justicia la responsabilidad de la posible afectación de la salud de una cantidad de menores en Uruguay que se querían vacunar", señaló Delgado, y que había 5.800 menores habilitados para recibir su segunda dosis ayer jueves, "muchos de ellos con comorbilidades". "Por eso el gobierno lo primero que está preparando es la apelación inmediata de este fallo judicial", agregó.

Delgado calificó el fallo de Recarey de "disparate" y que se usaron "argumentos inadmisibles". "Espero que en pocos días, a través de la apelación que vamos a presentar, los padres que quieran vacunar a sus hijos lo puedan hacer, porque la apelación que presentamos va en sentido de volver a que aquel que quiera vacunarse a sí mismo o vacunar a sus hijos tenga la garantía de este sistema de salud, de este gobierno y de la ciencia", agregando: "Esperemos que en pocos días esto sea una anécdota desagradable".

Ferrés, por su parte, destacó la invasión del ámbito de competencia del Poder Ejecutivo por parte del juez: "Cada poder del Estado tiene determinados cometidos que le son propios, y de ahí el tema de que los poderes actúan en forma independiente. La fijación y la conducción de la política sanitaria es un cometido esencial del Poder Ejecutivo. Si bien lo vamos a acatar porque creemos en la Justicia, vamos inmediatamente a apelar porque estamos muy preocupados por los padres y madres que están muy angustiados con lo que está pasando con este disparate".