Por Jorge Ciasullo
Hay que resistir un archivo, es una expresión usada para describir una situación en la que un individuo cambia radicalmente de posición -por conveniencia personal- luego de haber defendido enfáticamente una idea o posición. Hay en nuestro país algunos casos paradigmáticos.
Se ha vuelto una costumbre en el Frente Amplio (FA) y su brazo sindical el Pit-Cnt, el criticar y denostar cualquier decisión del gobierno. Así, un día sí y otro también vemos a distintos actores de la oposición, con la mayor frescura, sostener posiciones absolutamente contrarias a igual situación cuando gobernaba el FA.
En ese sentido, basta con citar algunas de las declaraciones respecto al anuncio del presidente Luis Lacalle Pou de iniciar conversaciones con China para intentar acordar un TLC.
"Va a haber 5700 millones de personas viviendo en la clase media y la mayoría de esa gente va a estar en el sureste asiático y China", decía el excanciller Nin Novoa a finales de 2017. Para él, un TLC permitiría "no solo ganar oportunidades de negocio sino también no quedar rezagado ante otras economías que están buscando lo mismo que nosotros". El exministro recordaba que los productos uruguayos deben "pagar para entrar" al mercado chino, cuando hay "otras economías que no pagan".
"Nin Novoa indicó que se mantiene haciendo contactos con los demás integrantes del Mercosur para contar con el apoyo de todo el bloque a la firma del TLC. De todos modos, se mostró optimista en que ‘cada vez más los países integrantes del Mercosur están advirtiendo con mucha claridad la importancia de este gigante asiático'" (Montevideo Portal, 01.12.2017).
El mismo Nin Novoa se manifiesta en estos días en relación al TLC con China y el Mercosur: "Los pactos están para cumplirse y no se puede venir con chicanas" (El Observador, 09.09.2021).
Por su parte, el Pit-Cnt que en 2016 estaba de acuerdo con negociaciones que impliquen una "profundización" de la relación con países a los que consideraba "emergentes" como Rusia y China (declaraciones de Marcelo Abdala a El País, 19.10.2016) dice actualmente:
"Para nosotros un tratado de libre comercio no es un sinónimo mecánico de trabajo, de calidad ni de desarrollo, porque cuando dos países tienen estructuras productivas tan disímiles, muchas veces los TLC lo que hacen es exacerbar esas diferencias. Lo que puede ser muy bueno para los agronegocios o para la exportación de commodities y productos intensos en recursos naturales puede ser letal para sectores con más valor agregado, para la industria manufacturera o para campos de desarrollo que requieren otras políticas" (declaraciones de Marcelo Abdala a El País 08.09.2021)
"Liquida lo poco que tiene la industria manufacturera" (declaraciones de Marcelo Abdala a Subrayado 08.09.2021).
Aparentemente, lo que no se calibra en las declaraciones de las personas citadas es que ha cambiado el mundo y lo que hace pocos años podía llevar horas de consulta presencial en los archivos de los medios, hoy basta con buscar las palabras adecuadas y, con un solo clic, tener la información que se requiere.
Ese clic no tiene piedad, demuestra en minutos las afirmaciones absolutamente contrarias con respecto al mismo tema, que la ciudadanía no sólo percibe, sino que trasmite exponencialmente en las redes, queda claro entonces lo del título.