La dignidad de los hechos

Por Angelina Rios

La activista afromericana se sumó acá a la leyenda de la revolución de los tupamaros.

Angela Yvonne Davis visitó Montevideo durante varios días, con una intensa agenda coordinada por la Dirección de Promoción Sociocultural del Mides y Horizonte de Libertades, un proyecto financiado por la Unión Europea, contando además con el apoyo de la Secretaría de Equidad Étnico Racial y Poblaciones Migrantes de la Intendencia de Montevideo.

Esta activista afroamericana, antirracista, comunista, filosofa, feminista y rostro destacado del MeToo, nació en Birmingham, Alabama, Estados Unidos,  un 26 de enero de 1944. Leyendo sobre su vida supimos que en 1969 fue expulsada de la Universidad de California, donde impartía clases de Filosofía como profesora auxiliar, al descubrirse su afiliación al Partido Comunista de Estados Unidos. Estuvo relacionada con el movimiento Panteras Negras. Se vio también involucrada en el caso de "Los hermanos de Soledad", por el cual fue acusada de asesinato y secuestro en 1972. Este caso alcanzó repercusión mundial, lo que impidió su condena. Quedó absuelta en 1973. En 1974 pasó a formar parte del Comité Central del Partido Comunista de los Estados Unidos. En 1976, tras publicar su autobiografía, regresó a la enseñanza. En 1979, visitó la Unión Soviética donde aparte de recibir el Premio Lenin de la Paz, fue nombrada profesora honoraria en la Universidad de Moscú. Años más tarde, en 1984, presentó junto a Gus Hall, el entonces líder del CPUSA (sigla en inglés de Partido Comunista de los Estados Unidos), su candidatura a la vicepresidencia de su país.

Respetada y admirada en todo el mundo, con una personalidad que trascendió a su propia persona, es catalogada como un icono del siglo XX. Su lucha por las reivindicaciones de los derechos civiles la han hecho recibir el Premio por los Derechos Humanos del 2004 otorgado por la Sociedad para la Protección de los Derechos Civiles y la Dignidad Humana, con sede en Berlín.

Ha sabido ser protagonista de la música de los Rolling Stones, John Lennon y Pablo Milanes. En su intensa vida ha publicado varios libros entre los que se destacan: "If They Come in the Morning: Voices of Resistance" (1971), "Angela Davis: An Autobiography" (1974), "Women, Race and Class" (1981) y "Women, Culture, and Politics" (1989).

En Montevideo los homenajes, almuerzos, conferencias y marchas no estuvieron ajenos a la activista Angela Davis. Fue declarada Visitante Ilustre. Participó en la presentación de un sello del Correo Uruguayo con su imagen. Fue al Quincho de Varela. Conversó con José Mujica, Lucía Topolansky, Carolina Cosse, Daniel Martínez, Mario Bergara y Oscar Andrade.

En todas sus conferencias, la líder feminista congrega a centenares de personas. Con experiencia y énfasis habla de sus luchas por la igualdad, la situación de las cárceles, como combatir el racismo, la visibilizarían de la mujer negra, etc.

El año pasado, a fines de octubre Angela Davis fue escuchada en la Casa Encendida de Madrid por unas 500 personas. Allí aparte de sus causas, defendió al ser humano y al medio ambiente: “Ninguna sociedad florecerá si mantiene la violencia contra el ser humano y el medio ambiente”.

Acá en Montevideo, catalogó a Uruguay como “un faro para el resto del mundo” principalmente por las leyes aprobadas como, la del aborto, el matrimonio igualitario y la integral para personas Trans.

También hizo referencia – sin nombrar a nadie- a la reforma constitucional propuesta por el senador Jorge Larrañaga acerca del paquete de medidas de seguridad, expresó: “Hay quien quiere militarizar la Policía. Ustedes, que pasaron por una dictadura, saben que eso producirá más racismo, más represión, más miedo".

El lunes pasado con representantes del PIT- CNT, Angela Davis no sólo defendió a Nicolás Maduro, sino que recordó que desde Estados Unidos, su movimiento seguía a los tupamaros a quien veían como una esperanza revolucionaria en América Latina.

En España manifestó que ninguna sociedad puede florecer si mantiene la violencia.

Cuando Karina Sainz Borgo, escritora y periodista venezolana exiliada en España, en su próximo libro que se editará en 22 países “La hija de la española” que es un crudo retrato del chavismo manifiesta que “lo único democrático que existe en Venezuela hoy es el hambre y la muerte” y cuando sabemos que el MLN fue una guerrilla urbana armada, que asaltó, secuestró y asesinó en democracia, ¿qué argumento puede llevar adelante esta activista defensora de los derechos civiles, cuando sus palabras no reconocen los hechos reales al defender a Maduro y al decir que los Tupamaros podían ser una esperanza revolucionaria?

Una de las frases de Karl Marx reza: “La razón siempre ha existido, pero no siempre en una forma razonable”.

Opinamos, dejamos que nuestras pasiones a veces nos ganen, pero cuando se es referente de millones de personas en todo el mundo hay que encontrar las palabras justas que trasmitan sin sesgar ni tergiversar los hechos.

Quedó claro que el pesar de Davis no es independiente, sino que lo trasmite según su preferencia.

En el desayuno de ADM, el presidente y líder de Batllistas, Julio María Sanguinetti, hablando de educación, hizo mención, entre otros tantos puntos, de cómo se ha tergiversado la historia sobre el hecho de que los tupamaros combatieron contra la dictadura y no contra la democracia, y recordó a la filósofa e historiadora alemana Hannah Arendt que pedía que hay que “respetar la dignidad de los hechos”.

Y es así, hay que distinguir entre opiniones y hechos y respetarlos.