La Unión Europea y su futuro (III)



Por Jorge Ciasullo

Luego de cuatro días de votación, en la que participaron casi el 51% de los ciudadanos habilitados, muy por encima del 42,6% de hace cinco años y el mejor desde 1994 (56,7%), las elecciones para el parlamento europeo muestran algunas variantes en sus resultados, algunos llamativos, como ser el crecimiento de liberales y verdes, que serán clave para lograr mayorías.

Desde hace 40 años, el parlamento se conformaba con una mayoría absoluta de eurodiputados, pertenecientes al Partido Popular Europeo (PPE) (conservador de centro derecha) y a la social democracia, que mantuvieron un bipartidismo, que permitió legislar sin grande sobresaltos.

Si bien el PPE disminuyó en su resultado electoral, aunque fue el vencedor en los comicios, quedando en segundo lugar los socialistas, sus votos “perdidos” fueron a favor de los liberales y los verdes ecologistas. No se produjo, en consecuencia, la ola de votos ultraderechistas y euroescépticos, que algunos temían, aunque estos han logrado victorias en Francia, Italia, Reino Unido y Polonia, cuya plataforma reclamaba la ruptura con la UE (Reino Unido) o recortar y limitar las migraciones y las competencias de las instituciones comunitarias, cuyo líder es el italiano Matteo Salvini.

La votación obtenida por la ultraderecha, es el reflejo de la realidad actual de Europa, donde en países como los indicados anteriormente, ha habido un crecimiento de los partidos con plataformas xenófobas e islamófobas.

A su vez, es significativo el crecimiento de los partidos verdes ecologistas, que se han transformado en la cuarta fuerza de la Eurocámara, con un 9,19% de votos y 69 diputados (17 más que en 2014), quienes abogan por políticas económicas protectoras del medio ambiente.

En algunos países, ha sido llamativo el resultado de los comicios, así, en Alemania la centro derecha de Angela Merkel, obtuvo el 30% de los votos, pero la sorpresa fueron los verdes, que lograron por primera vez la segunda posición con el 20,5% de los votos, casi 5 puntos por encima de la social democracia. Como resultado de su éxito, se ha transformado en el líder de los partidos ecologistas europeos. Resultado que refleja la conciencia ambiental que, sobre todo en los jóvenes, se ha despertado en Europa y en todo el mundo occidental. Según analistas, en los menores de 25 años, 34% votaron por los verdes y sólo 8% lo hicieron a favor de los socialdemócratas.

En España, al mismo tiempo que las elecciones europeas, se celebraron elecciones autonómicas y también elecciones municipales en todos los ayuntamientos. Vox, el partido de ultraderecha que entró en el parlamento español un mes atrás, en las elecciones generales logrando 24 diputados, estará ahora representado también en la Euro cámara con 3 diputados.

En el Reino Unido también triunfaron los euroescépticos partidarios del Brexit, lo que desembocó en la renuncia de Theresa May.

La Euro cámara, integrada por 751 eurodiputados, quedará conformada de la siguiente manera: el PPE con 178 representantes (221en 2014) ; Socialistas y Demócratas (S&D) 152 (191 en 2014); Liberales 108 diputados (67 en 2014) y Verdes 67 (50 en 2014) . En definitiva, los partidos ultraderechistas europeos, lograrán un 25 % de los escaños.

Es así que, toda vez que no habrá en el parlamento europeo posiciones dominantes, como hasta ahora con la alianza entre el PPE socialistas y demócratas, se abrirá un período de intensas negociaciones, para lograr impulsar determinadas políticas y contrarrestar los grupos xenófobos e islamófobos, a todo ello se agrega la salida definitiva el 30 de Octubre de Gran Bretaña y en consecuencia de sus eurodiputados, lo que llevará a una nueva conformación del parlamento.

Como hemos informado en columnas anteriores, ahora deben formarse grupos políticos, lo que llevará a negociaciones. Un grupo requiere 25 diputados, procedentes de al menos una cuarta parte de los Estados miembro. Así, los ocho grupos de la Euro cámara saliente, podrían perder miembros, ganarlos o incluso desaparecer

Las primeras proyecciones, indican que una alianza de cuatro partidos (socialistas, liberales, verdes e izquierda) se quedaría a una decena de los 376 escaños necesarios para nombrar al presidente de la Comisión, así como integrar comisiones y capacidad de propuestas con posibilidades de éxito, todo dependerá de los acuerdos que se alcancen y de la posición que asuma el italiano Salvini y sus seguidores, que puede ser entre negociar o actuar como palo en la rueda de la integración europea.

En definitiva, se viene un tiempo de intensas negociaciones, de cuyo resultado dependerá el futuro de la UE.