El presidente Lacalle Pou envía fuerte señal al Mercosur

Por Alvaro Valverde Urrutia

El presidente Lacalle Pou envió una firme y dura señal a sus socios del Mercosur, señalando que se seguirá abriendo al mundo e insistiendo en que el Mercosur debe ser flexibilizado. Dejando entrever, además, que Uruguay puede "dejar de participar", ya que "muchas veces es demasiado proteccionista", esperando que haya cambios en lo mediato.

El canciller Bustillo, también, reclama cambios en el Mercosur, entendiendo que es necesario un crecimiento comercial, la inserción internacional de nuestros productos y servicios, entre otros. El gobierno entiende que debe continuar con su política de abrirse al mundo, mientras mantiene su apuesta por negociar un TLC con China.

En el ámbito del Mercosur, Uruguay continúa, por un lado, en una situación incómoda e incluso separada o aislada, y por otro, tiene la atribución o el veto que le da el lograr o no el consenso para la aprobación de las decisiones. Tal es el caso de la aprobación de la reducción del 10 % del AEC concertada por los otros tres socios, pero que el gobierno de Lacalle lo tiene condicionado a la flexibilización comercial. Como es sabido, las decisiones son adoptadas por consenso, pero al momento Uruguay no cede en su postura.

En ese contexto, el gobierno de Fernández no está de acuerdo con el TLC entre Uruguay y China. Por ello, su actitud es que el mismo no se lleve adelante -aunque estaría en la etapa de factibilidad-, así como en que tampoco avance la propuesta de la flexibilización comercial, presionando al gobierno de Lacalle Pou para destrabar las negociaciones en lo intraMercosur.

A fines del año pasado, el canciller Cafiero sostuvo que "Beijing no iba a oficializar un TLC Uruguay-China porque podía complicar la relación bilateral con Argentina", que entiende es importante para Pekín y planteaba la duda de que China oficializara un TLC como el que proyectaba con Uruguay -que luego se confirmó por nota.

En el pasado mes de febrero, el presidente Alberto Fernández visitó China y firmó varios acuerdos e ingresó a la Ruta de la Seda para afirmar esa relación bilateral; pero, por otro lado, Uruguay ve como alentadoras las palabras del canciller brasileño, Franca, que no han dejado entrever molestia por la negociación de Uruguay y China; pero tampoco han significado un apoyo explícito.

Cuando en el pasado año el recién asumido canciller brasileño se reunió en Montevideo con su par Bustillo, entre los temas que conversaron el ministro brasileño evitó dar un apoyo al TLC con China. Esto fue visto desde la cancillería argentina como un silencio de Itamaraty, que se interpretó como el interés argentino que Brasil no apoyaría la iniciativa de Uruguay de negociar unilateralmente por fuera del Mercosur. Mientras, el gobierno brasileño coincidía en solicitar al gobierno de Fernández que apoyara las negociaciones externas del Mercosur en curso.

Con relación al TLC con China, el mismo sigue en evaluación con un estudio de factibilidad pendiente, eso supone una incógnita si resta mucho o poco para finalizar esa etapa. Los chinos fueron los que, en principio, mencionaron la fecha de fines de diciembre para finalizar los estudios de factibilidad que cada parte estaba realizando, que no se cumplió.

Tampoco se puede descartar que el gobierno chino entienda que no es el momento de negociar con Uruguay y favorezca el acceso al mercado de otros países con los cuales ya mantiene una alianza estratégica integral, caso Ecuador; mientras Uruguay aspira a hacerlo. La situación de Ecuador es distinta a la de Uruguay, ya que existen diferencias en la negociación.