El francotirador paciente



Por LA LIBRERIA

Ediciones Santillana, 302 páginas, año 2013. Por Arturo Pérez Reverte

Arturo Pérez Reverte (Cartagena, España - 1951) fue reportero de guerra durante 21 años, es miembro de la Real Academia Española, ha publicado 22 novelas, incluidas una serie: El capitán Alatriste y 6 obras breves, entre las primeras: El maestro de esgrima; La sombra del águila; La carta esférica; Un día de cólera. Entre las segundas: Patente de Corso; Los barcos se pierden en tierra; El maestro de esgrima.

En esta obra, aborda el tema de los llamados grafiteros, la mayoría seres anónimos que dejan o intentan dejar su huella donde sea. Así, se "expresan" en muros, plazas, vagones de trenes, cortinas metálicas, en muchos casos con riesgo de vida, en otros despertando el enojo y hasta la furia de quienes "sufren" su accionar en fábricas y hasta viviendas, cuando no monumentos. Su ansía por trascender, por medio de mensajes y dibujos, a veces incomprensibles acompañados de dibujos, a veces verdaderas obras de arte, que tal vez sea borrado inmediatamente, o agredidos por otros grafiteros. Todos firman con signos o letras, sólo comprensibles para especialistas u otros grafiteros.

Algunos famosos, la mayoría desconocidos en su verdadero nombre o actividad, tiene ciegos admiradores y seguidores, que mediante una convocatoria boca a boca se lanzan a cumplir con un objetivo definido, por ejemplo, los túneles de los trenes de alta velocidad o el techo de una reconocida empresa.

Una editorial contrata a una especialista en arte urbano -Alejandra Varela- para que encuentre e identifique a un reconocido artista cuyo nombre -con el que firma sus obras mediante letras y símbolos- es Sniper.

Es el mejor, el más famoso, pero nadie jamás ha visto su rostro, ni conoce su paradero, promotor de acciones callejeras al límite de la legalidad, algunas de ellas con resultados fatales.

La búsqueda de Sniper la lleva de Madrid a Lisboa y de ahí a Verona y Nápoles. En sus traslados se obsesiona, no sólo con encontrarlo sino con saber ¿cuál es el objetivo al que apunta? ¿Cuál es su mensaje? ¿Cuáles son sus sentimientos? Se inicia un juego al límite entre perseguidor y presa. La pregunta que el lector se hace es: ¿Qué hay detrás del contrato de la editorial, es sólo interés artístico?

"Érase una vez una raza especial de personas llamadas escritores de grafiti. Pelearon una fiera batalla contra la sociedad. El resultado todavía se desconoce." Ken grafitero, en una pared de Nueva York, 1986.