El abominable “Judensau” llegó a Uruguay

El “cerdo judío” (Judensau) forma parte de la iconografía clásica del antisemitismo medieval y desde entonces ha navegado con éxito en las pestilentes aguas de la judeofobia. Que un artista de la talla de Roger Waters apele a semejante imagen con la pueril excusa del conflicto entre Israel y Hamas es alarmante, pero que un grupo de uruguayos también termine aludiendo al cerdo para referirse a Israel, el gobierno, los bancos, UPM y empresas en general, es sencillamente patético.

Así como Israel arrasa la cultura nativa de Palestina y se apodera de su tierra para engrosar la billetera de los cerdos, aquí, nuestro gobierno y sus aliados de la oposición, en suma, todo el sistema político, se convierte en los perros guardianes del negocio de los cerdos, que ya se han apoderado de la mitad de la tierra del país y vienen por más. Se han apoderado de los principales recursos de nuestra economía, al tiempo que arrasan con nuestra cultura en el más amplio sentido de la palabra”, reza uno de los párrafos centrales de la misiva que escribió para el británico Roger Waters un grupo de “intelectuales y artistas” compatriotas.

No sabemos si los impulsores de la carta son los mismos que organizaron un acto contra Israel, en el marco de la campaña mundial antiisraelí “Boicot, Desinversión, Sanciones” (muy conocida por su acrónimo “BDS”), que se iba a llevar a cabo en el teatro El Galpón un día antes del concierto de Waters y al que éste concurriría (posteriormente, enterada la institución teatral por los medios de que se trataba de un acto y no una conferencia de prensa del ex Pink Floyd, como se les había dicho, ésta decidió no prestar la sala). Como fuere, carta y acto “maridan” bien.

El “Judensau” (en rigor, “cerda judía”), como señalamos en el “copete”, es un viejo ícono del antesemitismo, surgido en tiempos medievales en Europa Central, particularmente en los Estados alemanes, y se encuentra en diversas esculturas e imágenes dispersas en iglesias y otras construcciones de Alemania, Suecia, Francia y Suiza. La representación más antigua que se conoce se encuentra en un capitel del claustro de la catedral de Brandenburgo y data del año 1230.

El propósito del “Judensau” era ultrajar a los judíos asociándolos con un animal “impuro” en su propia religión y con el bestialismo, porque se solían presentar escenas de zoofilia, combinadas con el otro mito antisemita del sacrificio de niños cristianos por parte de los judíos para extraerles la sangre, también conocido como “el libelo de sangre”.

¿No advierten los autores de la carta que combinar en un mismo párrafo a Israel, cerdos, empresas multinacionales, bancos y capitalismo en general, reitera el viejo estereotipo antisemita del vínculo entre judíos y dinero?

El que sí lo advirtió fue el escritor Roberto Apprato, uno de los firmantes originales, que exigió retirar su firma del libelo. Entrevistado por Ana Jerozolimski para Uypress, el escritor señaló que el profesor Marcelo Marchese, conocido militante contra la instalación de la segunda planta de UPM, “en nombre del grupo UPM 2 NO, me invitó a firmar la carta a Roger Waters por entender que sería importante que varias personalidades adhirieran a la causa. Como yo formo parte de ese grupo, y suponiendo que el contenido de la carta se refería únicamente al tema de UPM 2, dije que sí sin haberla leído”. Apprato agregó que Marchese nunca le mencionó el tema de Israel ni los términos que se iban a emplear. Además señaló que particularmente le molestó “la demonización que se hace de Israel, así como la mezcla que se hace de ese tema con el de UPM 2”, reclamando que “se eliminara todo lo que no corresponde estrictamente al problema de UPM 2”. A su vez, sobre Roger Waters afirmó que “su discurso va más allá de las discrepancias con la manera en que el gobierno de Israel ha tratado el problema palestino; que entraña una fuerte animadversión contra el estado de Israel, y aún más, contra los judíos como nación. La izquierda, o cierto tipo de izquierda, ha resuelto ponerse del lado de los palestinos aún cuando es atacada la soberanía israelí”.

Sería oportuno saber si todos quienes han aparecido firmando la malhadada carta realmente estaban en cabal conocimiento de su texto o fueron reclutados como el profesor Apprato o el teatro El Galpón, abusando de su buena fe.



Entre tapar la corrupción y ocultar datos del Estado
Política y políticos
Julio María Sanguinetti
Brasil pega la vuelta y Mercosur sería zona de libre comercio
Sendic amenaza con divulgar datos que comprometen al Intendente Martínez
El acoso moral y profesional al inspector Zuluaga
Luis Hierro López
Flexibilidad laboral “compañera”
Santiago Torres
Nacionalismo y populismo
Julio Aguiar Carrasco
Confirman carencias muy graves en las cárceles
Dejadez y falta de respuestas
Elena Grauert
Con el sindicalista Balcedo, fallaron todos los controles estatales
Obrando Mal
Consuelo Pérez
Juan Peyrou, o cuando el hombre se vuelve paisaje
Tomás Laguna
Inevitable: 2019 se iniciará con un verdadero tarifazo
Jorge Ciasullo
Modelo equivocado
José Arias
Batlle y Ordóñez (I): interpretación de una época
Crece en Uruguay la pulsión emigratoria
La trinchera de Occidente
Acto con Sanguinetti en Kibón
Premio Cervantes para Ida Vitale
¿Volverá Europa a suicidarse como lo hizo hace 100 años?
Mucho trabajo e innovación, el secreto de los chinos
Libertad de expresión no ampara a las críticas a Mahoma
La guerra por la selva amazónica
Frases Célebres 742
Un viejo libro muy actual
LA LIBRERIA
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2011 Correo de los Viernes. Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.