El TLC con China no presentaría complicaciones por los socios del Mercosur

Por Alvaro Valverde Urrutia

China respondió claramente a Uruguay que está en condiciones de negociar bilateralmente un TLC. Lo primero será el estudio de factibilidad, de no surgir inconvenientes, comenzaran las negociaciones comerciales. Argentina reaccionó rechazando la negociación bilateral entre Uruguay y China; mientras Paraguay actúa con cautela. Brasil expresó que no tiene problema con las acciones de Uruguay y que las entiende. No obstante, puede ser que en Itamaraty tengan algunas diferencias de matices y que en Economía estén más a favor, pero, pareciera que Brasil, en principio, no le presentaría complicaciones a Uruguay.

China con la decisión de firmar un TLC con Uruguay estaría alentando la demanda de negociar acuerdos comerciales por fuera del Mercosur, en cierta manera dividiendo dentro del esquema, acercándose diplomáticamente. Esto encaja perfectamente en el caso de Uruguay por su interés de negociar un acuerdo con China por fuera del Mercosur, sin reparar en la cuestionada normativa.

El gobierno no tiene intenciones de pedir ninguna autorización a sus socios y no piensa entrar en un debate jurídico sobre la Decisión 32/00. Su interpretación es que Uruguay tiene la flexibilidad de avanzar en negociaciones comerciales, ya sea con el Mercosur en conjunto, o de manera independiente con flexibilidades.

La importancia de negociar un TLC de manera bilateral, pareciera cada vez más necesario por diferentes motivos. Por un lado, China participa con mayor presencia en el comercio global y es la segunda economía a nivel internacional y, por otro, la carne bovina, es el principal rubro uruguayo de exportación al mercado chino.

El interés de Uruguay por suscribir un TLC con China es comercial y de competencias arancelarias, por ser exportador de productos primarios como carne vacuna, soja, lácteos y sus derivados hacia dicho mercado

En los últimos tiempos Uruguay ha ido aumentando sus exportaciones a China, pero la firma de un TLC potenciaría aún más las ventas; así como atraería a los inversores chinos.

No obstante, las inversiones en Uruguay son muy pocas. Un TLC, sin duda, ayudaría a un aumento de las mismas. Las inversiones que traerían oportunidades de empleo se podrían concentrar, básicamente, en infraestructura, telecomunicaciones, carreteras, puertos, aeropuertos, entre otros.

Por consiguiente, los aranceles y el pago de los mismos para el acceso a los mercados constituyen un firme impedimento para las exportaciones, que se deben eliminar mediante un TLC para ser más competitivos frente a otros países que compiten con Uruguay en mejores condiciones de acceso al mercado chino, a través de acuerdos con accesos preferenciales. Uruguay pagó por derechos de aduanas 184 millones de dólares en 2019, la mayoría del sector agropecuario.

En ese contexto, de negociar un TLC bilateral entre Uruguay y China, la presencia del país asiático en el Mercosur viene creciendo de manera cada vez más acelerada y no sólo en lo económico, sino en otras áreas, lo que ha permitido que se establezcan estrategias a futuro con los países miembros. Para el gobierno chino, el Mercosur constituye un socio estratégico trascendente en el desarrollo económico regional. Lo mismo vale para los países del Mercosur en su relación con China.

También, los socios del Mercosur pretenden favorecerse de las inversiones y financiamientos de China en importantes proyectos de infraestructura y convertirse en socios seguros y permanentes, manejándose con mayor autonomía de la Unión Europea y los Estados Unidos, que se han visto rezagados o desplazados económica y comercialmente; así como han ido declinado su influencia política en la región ante la presencia china.

En suma, pareciera difícil que los socios mayores del Mercosur vayan a ejercer una presión contraria al acuerdo bilateral entre Uruguay y China o intentar aplicar la norma del consenso, cuando Argentina y Brasil tienen a China como su principal socio comercial y en inversiones, sobre todo cuando el país asiático está dispuesto claramente a firmar un TLC con Uruguay, al que también llegado el caso se podrían sumar los otros socios.