2018 agotado, 2019 movilizado

Por Tomás Laguna

Cierre de año e inicio del siguiente con la misma secuencia de sucesos del anterior, pero agravados por las circunstancias de los 12 meses transcurridos.

Hace exactamente un año las gremiales rurales actuando en conjunto solicitaban ser recibidas por el Presidente de la República ante la dificultosa situación en los distintos rubros de la agropecuaria. Por entonces desde Presidencia de la República les indicaban que no había agenda y que a partir de febrero se consideraría su pedido. Esta respuesta fue el detonante para que en forma espontánea se expandiera una movilización de productores al costado de las rutas que se fue repicando en pueblos y ciudades de nuestra campaña, con la inmediata adhesión de otros sectores de la economía que padecen las mismas crecientes limitaciones a la hora de intentar ser competitivos con su producción o servicios. Quedó demostrado que el campo no está solo en sus reclamos por recuperar una competitividad que hasta hace unos años se lograba en base a precios, luego definitivamente perdida en ausencia de aquellas bonanzas.

El año 2018 cierra con una masiva asamblea de productores lecheros en San José con reclamos perentorios al Poder Ejecutivo (ya comentado desde estas páginas en la anterior edición). Desde Presidencia de la República aprendieron la lección y ni lerdos ni perezosos convocaron a los lecheros a una reunión con el Presidente de la República, la que se llevará a cabo el mismo día que se hace pública esta edición del Correo de los Viernes. Pero tampoco esta vez podrán evitar que la llama encendida hace un año, luego de 12 meses sin respuestas vuelva a avivarse. Por lo pronto el movimiento Un Solo Uruguay está convocando a una asamblea para el 8 de enero, preparatoria de la gran movilización que llevará a cabo el 23 del mismo mes recordando un año de aquella Asamblea de Durazno. Desde entonces los postulados se mantienen vigentes, antes bien otros se agregarán ante el cierre de varias agroindustrias en el mismo periodo de tiempo.

Ocurre que ya nadie cree en Mesas de Trabajo ni reuniones para atemperar ánimos, la producción nacional clama desesperada por condiciones que la hagan viable. Los tiempos de conversaciones, declaraciones públicas, cadenas oficiales con señores sin credibilidad alguna, están definitivamente agotados.

Se fue un año dónde las Mesas de Trabajo convocadas desde el Poder Ejecutivo dieron menos jugo que exprimir un tornillo, dónde la intemperancia sindical prohijada desde el MTSS ha exacerbado los ánimos de quienes intentan llevar adelante emprendimientos productivos y de quienes entienden que es el esfuerzo personal el que saca adelante el país y no los conflictos desmelenados, dónde los Consejos de Salarios bajo las condiciones como se llevan a cabo se han visto cuestionados por la producción agropecuarias con el retiro de los mismos, dónde el mismo Ministro de Trabajo ha perdido credibilidad ante el sector empleador en general.

Se fue un año con el cierre de nuevas agroindustrias, PILI el caso más dramático. La reducción del área arrocera condicionando la viabilidad de los molinos arroceros, la citricultura sobreviviendo entre recurrentes crisis financieras como consecuencia de ser más caras para producir y más caras para exportar que su competencia, la otrora pujante industria topista debiendo exportar lana sucia para sobrevivir ante los crecientes costos en los procesos industriales, de la industria molinera ya solo quedan 4 plantas para recibir la producción de trigo, finalmente no es ajena a esta situación la industria frigorífica, la que quiere ser presentada como competitiva en función de los más de 130 mercados a los que accede nuestro país con carne, pero que ha perdido pie en forma alarmante ante sus inmediatos competidores de la región y el mundo (ver análisis publicado el 23 de noviembre).

Estamos ante la peor demostración de este gobierno, que se hace llamar progresista, quién ha logrado horadar sin contemplaciones de ningún tipo la capacidad de exportar productos con transformación industrial incorporada. Es este gobierno progresista, el que se ha dicho defensor de la producción nacional, quién ha logrado instalar la convicción de que la viabilidad depende de exportar ganado en pie, lana sucia y arroz sin procesar, y porque no, leche en polvo como producto primario y de menor valor en la cadena láctea.

No podemos cerrar este análisis sin mencionar que se consume un nuevo año sin avances en cuanto a lograr una inserción internacional acorde a los intereses de un país que por destino es necesariamente exportador. La pérdida de jerarquía de la OMC y el multilateralismo han conducido, en forma en extremo preocupante, a un comercio mundial dominado por los acuerdos bilaterales. Las economías más ofensivas colocan entre el 80 y el 90% de la producción bajo el beneficio de estos acuerdos, caso de Australia, Nueva Zelanda y Chile. Nuestro país exporta más de la mitad de su producción sin ningún tipo de preferencia comercial. Jugados a las negociaciones MERCOSUR UE, enfrentamos un nuevo fracaso ya irreversible. Quedan las expectativas de lograr acuerdos con Canadá, Corea del Sur y Singapur, pero siempre dependiendo de los demás, de nuestros impredecibles vecinos. Hablando de vecinos, son tiempos difíciles los que vienen por delante en las relaciones con el próximo gobierno brasileño para el arroz y los lácteos. Lo adelantamos en la edición del 12 de octubre cuando analizamos las consecuencias de la derecha nacionalista gobernando Brasil. Las declaraciones de la futura ministra de agricultura, ya designada, lamentablemente confirman nuestras preocupaciones. Las torpezas de nuestro Canciller abonaron esta posibilidad.

Se fue el 2018, el 2019 viene picado año electoral de por medio. Pero la producción nacional no puede esperar por promesas electorales o torpes discursos autocomplacientes del gobierno.

Nos vemos el 23 de enero en Durazno...



Un año de retrocesos
Aquellos polvos...
Julio María Sanguinetti
No es crisis, es decadencia
Luis Hierro López
Mucho humo
2018 agotado, 2019 movilizado
Tomás Laguna
PS sobre Trías: no sabemos si se equivocó no
La trampa no les resultó
Un proyecto inconveniente e inconstitucional
El Frente Amplio y los insultos a los gobernantes
Medios de producción y plusvalía: el totalitario túnel del tiempo
De la desinformación a la frivolidad
Medida acertada
Julio Aguiar Carrasco
Los disturbios navideños en Malvín
Jorge Ciasullo
Montevideo, cuidad resiliente
Fátima Barrutta
Tiempos de construcción
Lole Hierro
Hasta el 8 de febrero
El cambio climático entre las verdades y los cuentos de terror
Lo mejor de la cultura en 2018: Ida Vitale ingresa en el Olimpo
El Partido de la responsabilidad
Alfredo Menini
Steven Spielberg y sus videos de la memoria
Frases Célebres 748
La revuelta que otra vez hace temblar a una vieja nación
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2011 Correo de los Viernes. Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.